Una historia de dificultades en el club blanco
Itziar González de Arriba, especialista en nutrición y deporte, rompió el silencio sobre las dificultades que enfrentó durante su tiempo en el Real Madrid. Su llegada al club se dio por un pedido directo del presidente Florentino Pérez, en un periodo donde las lesiones musculares eran una preocupación constante. Sin embargo, su experiencia, que prometía ser gratificante, se convirtió en un viaje doloroso, llevando a su salida solo un año después.
Un ambiente hostil desde el inicio
En una entrevista con el diario Marca, Itziar relató que desde el primer día fue recibida con resistencia por parte de los Servicios Médicos, quienes desacreditaron su trabajo. «Crearon un ambiente hostil desde el minuto uno», comentó. La nutricionista compartió que le dijeron que su presencia era un capricho del presidente y que los médicos intentaban manipular la situación para hacerla parecer insensata y lograr que la despidieran.
«No me presentaron, no me saludaron ni me hablaron. Nunca se reunieron conmigo, pese a que lo pedí repetidamente; ni respondedieron mis correos ni mis mensajes», agregó. Itziar también mencionó que solo la saludaban ocasionalmente en los pasillos para decirle que estaba haciendo todo mal y que no debía relacionarse con nadie.
Acoso y falsas acusaciones
La nutricionista reveló que, en su primera semana, la acusaron falsamente de robar un lote completo de suplementos. A pesar de demostrar su inocencia, el consejo que recibió fue comunicarse únicamente por escrito para evitar futuros conflictos. «A partir de entonces, me comunicaba siempre por escrito para que no volviera a pasar», expresó.
Interacción con los jugadores
A pesar de las adversidades, varios futbolistas comenzaron a notar mejoras en su condición física y comentaron al respecto en el vestuario. Esto, según Itziar, empeoró las cosas, ya que continuó recibiendo burlas y órdenes contradictorias. Si bien tenía dificultades para interaccionar con los jugadores debido a las restricciones impuestas, describió a los futbolistas como «chicos estupendos y respetuosos» que intentaron apoyarla y hacerla sentir mejor.
El desenlace de su experiencia
Meses después de unirse al club, aunque ella misma solicitó su salida, la dirección le pidió que fuera paciente. Finalmente, el club decidió dar de baja el servicio de nutrición, a pesar de reconocer que su trabajo había sido «excepcional». Itziar decidió compartir su historia debido a que sentía que el Real Madrid podría manipular la información en su contra. «Aún tengo pesadillas cada noche. Quiero cerrar este capítulo para siempre», concluyó.











