Uso de medicamentos para la obesidad en jóvenes
Los medicamentos para bajar de peso han ganado popularidad a nivel mundial, pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte sobre su uso en menores. En un reciente anuncio, la OMS indicó que los niños menores de 10 años no deben utilizar estos fármacos bajo ninguna circunstancia. Para los adolescentes con obesidad, se podrán considerar solo si existen complicaciones adicionales y si han fallado intervenciones previas.
Nuevas directrices sobre la obesidad infantil
La OMS publicó el miércoles guías detalladas para la gestión de la obesidad en niños y adolescentes, compuesto por dos documentos extensos, con el objetivo de dotar a los profesionales de la salud y formuladores de políticas de herramientas efectivas para combatir esta epidemia del siglo actual. Cifras alarmantes indican que 93,1 millones de niños de entre 5 y 14 años y 80,6 millones de adolescentes y jóvenes adultos de 15 a 24 años sufren de obesidad, con proyecciones que podrían llegar a 250 millones para el año 2030. Este crecimiento en la obesidad se ha triplicado a nivel global desde 1975.
Datos en Argentina
En Argentina, las últimas estadísticas oficiales revelan que el 20,4% de los niños de 5 a 17 años presentan obesidad, junto con un 20,7% de sobrepeso. Sin embargo, estas cifras se consideran desactualizadas ya que son de la 2° Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, realizada hace siete años.
Recomendaciones sobre fármacos ampliamente utilizados
Las directrices de la OMS abogan por un enfoque interdisciplinario para abordar el incremento de la obesidad, que está relacionado con enfermedades no transmisibles como la diabetes, problemas cardiovasculares y cáncer. Abordan también el uso de medicamentos como los análogos del GLP-1, como la semaglutida y la tirzepatida, que están aprobados en Argentina para el tratamiento de la obesidad. La semaglutida puede prescribirse a partir de los 12 años y la tirzepatida desde los 18 años.
Aumento de utilización en adolescentes
La OMS ha indicado que el uso de estas medicinas está en aumento entre los adolescentes. Un análisis realizado por un equipo de la Universidad de California reveló que, entre 2020 y 2023, la venta de análogos del GLP-1 en este grupo etario se incrementó casi un 600%, mientras que el uso de otros fármacos disminuyó un 3%.
Consideraciones sobre el tratamiento en adolescentes
En su conferencia de prensa, Lawrence Grummer-Strawn, líder de la Unidad de Nutrición de la OMS, expresó su preocupación respecto al uso temprano de estos medicamentos en niños, señalando: «si se comienza a usar muy temprano en los niños un GLP-1 u otros medicamentos como este, ¿cuándo se detiene?». Además, subrayó que no hay evidencia suficiente para considerar este tratamiento como temporal, lo cual presenta riesgos a largo plazo en la salud de los menores.
Recomendaciones puntuales sobre uso de fármacos
Las guías sugieren que, en >adolescentes, el uso de estos medicamentos se limite a aquellos de 10 a 19 años que padecen obesidad acompañada de complicaciones como diabetes tipo 2 o hipertensión. Se debe considerar su uso solamente después de que hayan fracasado un programa de cambios en el estilo de vida que incluya intervención dietaria y física. Como resaltan las recomendaciones, los fármacos deben ser prescritos dentro de un entorno multidisciplinario, tras una evaluación exhaustiva del desarrollo físico y psicológico del paciente.
Importancia del enfoque integral en el tratamiento
No obstante, los consejos para menores de 10 años son más rígidos: la OMS no recomienda el uso de medicamentos para la obesidad ni la cirugía bariátrica para esta edad. Se enfatiza que no hay suficientes evidencias sobre los efectos de estos medicamentos en su crecimiento y desarrollo. En su lugar, se recomienda un plan de intervención supervisado que considere notoriamente el contexto familiar y cultural del niño.
Avances en medicamentos para la obesidad
La OMS sugiere que el campo de la farmacoterapia para la obesidad está en rápida evolución, con nuevas opciones terapéuticas en investigación. También señalan que la disponibilidad y costo de estos medicamentos son temas cruciales que requieren políticas de salud convincientes para garantizar el acceso adecuado a los fármacos necesarios.
Conclusiones de la OMS sobre el tratamiento en niños y adolescentes
Durante la conferencia, Luz María De-Regil, directora del Departamento de Nutrición de la OMS, resumió los mensajes clave de las directrices: en primer lugar, el manejo de la obesidad en niños y adolescentes debe centrarse en promover hábitos de alimentación saludable y actividad física. En segundo lugar, para los menores de 10 años no se recomiendan medicamentos, cirugía o dispositivos para la pérdida de peso. En tercer lugar, para los adolescentes, hay opciones de tratamiento adicionales, pero bajo condiciones estrictas.
Perspectivas en el tratamiento de la obesidad en Argentina
Marianela Ackerman, médica y vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición, indicó que en Argentina, un paciente adolescente con un índice de masa corporal en el percentilo 95 es candidato a la semaglutida. Destacó que el tratamiento de la obesidad en adolescentes difiere del de los adultos, dada su fase de crecimiento y desarrollo. «No se deben implementar dietas restrictivas; el enfoque tiene que ser integral y mantenerse a largo plazo», destacó.
La atención a la salud y la relación de los jóvenes con la comida son aspectos clave, así como el apoyo familiar para fomentar cambios positivos. También es fundamental mantener conversaciones sobre la duración del tratamiento, ya que la obesidad es una enfermedad crónica. Es vital evaluar el uso de medicamentos en función de los riesgos y beneficios, considerando siempre la salud a largo plazo del paciente.











