Beneficios del RIGI en diferentes provincias
Cuando se menciona el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), a menudo la atención se centra en la provincia de Neuquén, debido a su vinculación directa con Vaca Muerta. Otras provincias como San Juan y Catamarca, conocidas por su actividad minera, también han sido fundamentales en la deliberación sobre las inversiones. No obstante, al evaluar el impacto de este régimen no por el total de dólares comprometidos sino por su relevancia en cada economía regional, la situación es diferente. Río Negro emerge como la provincia que más se beneficia en términos relativos, a pesar de no tener ningún proyecto minero aprobado.
Análisis del informe del Ieral
Esta información proviene de un análisis realizado por el Ieral de la Fundación Mediterránea, que compara los proyectos aprobados bajo el RIGI en cada jurisdicción con el Producto Bruto Geográfico (PBG) de esas provincias. Este indicador refleja la actividad económica a través de la producción de bienes y servicios y es comparable al cálculo del PBI nacional.
Según el estudio desarrollado por el economista Marcelo Capello, los proyectos aprobados en Río Negro representan el 196% de su PBG, convirtiéndose en el porcentaje más alto entre las provincias con proyectos en curso. San Juan sigue con un 150%, y Catamarca con un 64%. Las diferencias se vuelven más marcadas al observar otras provincias, como Salta (21%), Neuquén (19%), Jujuy (17%), La Pampa (8%) y Mendoza (5%). En contraste, provincias como Santa Fe y Buenos Aires tienen proyectos que no superan el 1% de su PBG.
Características económicas de Río Negro
El caso de Neuquén resalta esta dinámica. A pesar de ser la sede de Vaca Muerta y concentrar la mayor parte de la actividad hidrocarburífera no convencional del país, su economía es lo suficientemente grande como para que los montos aprobados representen un 19% de su producto, cifra relativamente baja. Por el contrario, Río Negro, con un PBG menor, logra un peso relativo significativamente mayor con el mismo tipo de inversiones.
Río Negro y su infraestructura de exportación
A pesar de no estar dentro de las provincias con proyectos mineros autorizados bajo el RIGI, Río Negro es la quinta productora de petróleo en Argentina. Su fortaleza radica en la infraestructura de evacuación y exportación ligada a la producción de Vaca Muerta, facilitada por su acceso al mar a través del Golfo San Matías y su proximidad a puntos clave como Punta Colorada y San Antonio Oeste.
Uno de los proyectos más significativos es el Oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), que contempla la construcción de un ducto de 437 kilómetros con capacidad para transportar hasta 377.400 barriles diarios. Este ducto busca duplicar las exportaciones de petróleo del país y podría alcanzar una capacidad máxima de 700.000 barriles diarios, lo que permitiría exportaciones anuales por más de 16.000 millones de dólares. La inversión total de este proyecto asciende a 2.900 millones de dólares, generando 3.108 empleos directos e indirectos.
Proyectos adicionales en Río Negro
El segundo proyecto más grande es el de licuefacción de gas natural promovido por Southern Energy S.A., que tendrá lugar también en el Golfo San Matías con dos unidades flotantes. Este proyecto está diseñado para producir 6 millones de toneladas anuales de GNL y se espera que comience a exportar en 2027, aumentando la producción nacional de gas en un 20%. La inversión aquí es de 15.156 millones de dólares, proyectando 836 empleos directos e indirectos.
Además, se están desarrollando dos iniciativas compartidas con provincias vecinas: el gasoducto de San Matías, que costará 1.300 millones de dólares y generará 2.489 empleos; y la ampliación de la planta de Compañía Mega S.A., que involucra una inversión de 365 millones de dólares y estima crear 792 empleos. En total, la inversión comprometida en estos cuatro proyectos supera los 19.700 millones de dólares.
Conformación de un núcleo de poder
El informe del Ieral también señala la formación de un “núcleo duro” de provincias que podrían ejercer un “poder de veto” sobre asuntos económicos relevantes. Este grupo está compuesto por Río Negro, San Juan, Catamarca, Salta, Neuquén y Jujuy, que en conjunto suman 18 senadores, representando el 25% de la Cámara Alta.
La lógica detrás de este fenómeno sugiere que a medida que los proyectos comiencen a generar empleos y exportaciones, también se elevará el perfil de los funcionarios provinciales, creando un incentivo político para mantener el RIGI a largo plazo, independientemente de la administración vigente. En este contexto, Río Negro desempeña un papel especial al ofrecer una infraestructura crítica para la exportación de gas y petróleo de Vaca Muerta, lo que incrementa su exposición al éxito o fracaso de este régimen de incentivos.











