Ubicación y características de la Quebrada de las Conchas
La Quebrada de las Conchas, situada en el sur de Salta, específicamente en la localidad de Cafayate, es un asombroso paisaje natural que se extiende a lo largo de unos 70 kilómetros, acompañando el curso del río Las Conchas y la Ruta Nacional 68. Esta formación geológica singular, que forma parte de un corredor natural a través de los Valles Calchaquíes, se caracteriza por sus rocas sedimentarias, que se originaron entre las eras Mesozoica y Cenozoica, hace entre 60 y 90 millones de años. Durante ese tiempo, estas rocas se depositaron en antiguas cuencas que, tras el levantamiento de la Cordillera de los Andes, comenzaron a fracturarse debido a la erosión, conformando el paisaje montañoso actual.
Entre las formaciones notables dentro de la quebrada se destacan estructuras como “El Anfiteatro”, “La Garganta del Diablo”, “El Sapo” y “Los Castillos”. El paisaje se distingue por su intenso color rojo ocre, resultado de la presencia de óxido de hierro, aunque en algunas áreas se pueden observar tonalidades verdes, grises o amarillas que indican variaciones en los procesos de deposición mineral.
El estatus de reserva natural
La Quebrada de las Conchas fue designada como reserva natural provincial en 1995 a través de la Ley 6808 de la provincia de Salta, creando así la Reserva Natural Quebrada de las Conchas. Este espacio protegido abarca aproximadamente 25.000 hectáreas y se extiende desde la localidad de Alemania hasta los alrededores de Cafayate. Está regulada por la Ley 7070 de Protección Ambiental y la Ley 7107 de Áreas Protegidas, que prohíben actividades que podrían deteriorar el paisaje o perjudicar la flora, la fauna y el patrimonio geológico, tales como hacer fogatas, dañar las formaciones rocosas o realizar actividades motorizadas en áreas no autorizadas.
La controversia por la boda de Pocovi y Maran
Recientemente, la boda de Nicole Pocovi y Federico Maran celebrada en la quebrada ha generado controversia, especialmente tras la viralización de imágenes del evento en el paraje La Punilla. Las fotografías muestran el espléndido paisaje salteño con invitados dispuestos en mesas decoradas en armonía con el entorno. La pareja había organizado una celebración lujosa con luces especiales y un DJ, que fue instalado en uno de los lados de la pista de baile.
Además, los novios crearon un sitio web titulado “Cafayate Fantasy” para ofrecer información a los asistentes sobre las actividades que incluían los cuatro días de la celebración. Desde el 20 de marzo, cuando los invitados arribaron a Salta, hasta el 23, el día de la boda, que se llevaría a cabo en una “secret location”, accesible solo mediante combis contratadas por los organizadores.
Tras la realización del evento, surgieron dudas sobre la legalidad del mismo, dado que en videos se observaba música a alto volumen y diversas instalaciones. Esto llevó al ministerio de Turismo y Ambiente, encabezado por Alejandro Aldazábal, a denunciar que los propietarios de la finca donde tuvo lugar la boda habían presentado una autorización con firma falsificada.
Investigaciones en curso
El municipio advirtió que el uso de luces y sonido potentes perjudica el comportamiento de la fauna local, mientras que la afluencia masiva de gente podría acelerar la erosión de las icónicas formaciones rocosas. Una de las organizadoras del evento, identificada como Lucía Grajales Soriano, defiende la realización de la boda al afirmar que se efectuó en propiedad privada y que contó con la presencia de más de 100 invitados. Ella asegura que se cumplieron todas las normativas: “Había abogados y un juez de la Corte Suprema. Fueron 110 invitados”, afirmó, resaltando que su familia posee un terreno en la reserva desde 1965.
En la actualidad, la fiscal Sandra Rojas ha empezado a investigar, ya que se ha constatado que el permiso necesario para la boda no había sido otorgado por el organismo ambiental adecuado. El Ministerio Público Fiscal busca determinar si hubo falsificación de documentos públicos y si se llevaron a cabo maniobras ilegales para permitir el evento.











