Reclamo de las PYMES
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) ha solicitado al Ministerio de Economía una suspensión temporal de embargos, multas y recargos para las pequeñas y medianas empresas en el país. Este reclamo se realiza en un contexto de descenso del consumo, menor rentabilidad y crecientes dificultades para atender las obligaciones tributarias. Salvador Femenia, un referente de la CAME, explicó esta situación recientemente en una entrevista.
Propuestas de la CAME
La solicitud también incluye un plan de pagos y una moratoria que busquen mitigar la crítica situación financiera de las pymes. Femenia indicó que muchas empresas no logran cumplir con el pago de impuestos debido a la falta de fondos disponibles.
Este reclamo se dio a conocer tras el envío de una carta al ministro Luis Caputo, en la que se insta a evaluar el impacto de sanciones y embargos sobre las empresas que enfrentan deudas en un contexto de ventas decrecientes y problemas en la cadena de pagos.
Aumento de las multas
Femenia destacó que en la misiva se señala que las multas han pasado de $200 y $400 a $220.000 y $440.000 dependiendo del tipo de incumplimiento. Aunque la CAME no solicita la eliminación de las multas ni su regreso a los niveles anteriores, sí propone suavizar su aplicación. «El aumento es significativo y representa una complicación para las pymes en términos de comercio y producción», indicó Femenia.
- Se propone que durante el periodo de espera de la ley, de 20 a 90 días, no se imponga la multa.
- Si la empresa cumple con su obligación no presentada en un plazo de 15 días después de ese periodo, se aplicaría el 50% de la sanción.
Impacto de la caída del consumo
Femenia también mencionó que la CAME realiza un seguimiento de las ventas minoristas en el pequeño comercio y hasta abril ha documentado 12 meses consecutivos de descenso en el consumo. Esta tendencia está relacionada con el deterioro del sector pyme, dado que el 70% de su producción se destina al mercado interno, lo que implica que la baja en el consumo afecta tanto a la producción como al comercio.
«Todo el sector PYME está bastante complicado», afirmó Femenia, que subrayó que esta situación no es exclusiva de un sector sino que impacta a diversos segmentos.
Desafíos en la cadena de pagos
El representante de la CAME indicó que la cadena de pagos presenta actualmente mayores complicaciones, sobre todo en relación con cheques retrasados e incumplimientos. Esto se traduce en problemas tributarios, ya que cuando una pyme deja de pagar impuestos, no actúa impulsada por especulación financiera. «Simplemente no tiene el dinero a tiempo», afirmó.
Añadió que mientras se implementaba una moratoria que concluyó en abril, que cubría obligaciones vencidas hasta agosto, se generaron nuevas deudas, lo que perpetúa el problema. También alertó sobre los efectos nocivos de los embargos en las cuentas bancarias, ya que cuando una cuenta es embargada, la empresa pierde capacidad operativa para cumplir con sus compromisos.
Preocupaciones por el aguinaldo
Consultado sobre el inminente pago del aguinaldo, Femenia aseguró que «se va a abonar», aunque expresó que la dificultad radicará en cómo cumplir con esa obligación en tiempo y forma. Indicó que algunas empresas tendrán que buscar asistencia financiera para cubrir sus compromisos, aunque esto se complica si sus cuentas están embargadas. «Ese es el gran inconveniente», puntualizó.











