Cambio de funcionarios en la UIF genera expectativas
Los recientes cambios en la Unidad de Información Financiera (UIF) han incrementado las expectativas en torno a la reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal, un conjunto de normativas gubernamentales diseñadas para incentivar la repatriación de fondos. La ley, aprobada el 26 de diciembre y publicada en el Boletín Oficial el 2 de enero, permite el blanqueo de hasta $ 100 millones sin sanciones.
Reuniones y planteos del sector financiero
Pese a la aprobación de la ley, su implementación aún está pendiente debido a las inquietudes planteadas por el sector bancario. En una reunión sostenida con el Banco Central el 8 de enero, se solicitó al Gobierno claridad sobre aspectos operativos para garantizar el cumplimiento de las normativas de prevención de lavado de dinero, así como la creación de una mesa de trabajo para unificar criterios.
La entidad bancaria aclaró que la responsabilidad de la reglamentación recae en la UIF, no en el Banco Central. Con la reciente renuncia de Paul Starc, han surgido rumores sobre posibles demoras en el proceso, aunque desde el Ministerio de Economía han asegurado que no habrá retrasos y que la reglamentación ha sido enviada a la Presidencia para su publicación inminente.
Objetivos del Gobierno y confianza del mercado
El Gobierno sostiene la expectativa de reducir la dependencia del financiamiento externo, una opinión expresada por el presidente Javier Milei en una reciente entrevista con Bloomberg News desde Davos. «En el peor de los casos, lo único que estaríamos yendo a buscar en los mercados internacionales es el refinanciamiento de pasivos», subrayó, refiriéndose a lo que en el sector se conoce como rollover.
Expectativas sobre la salida de fondos
Los analistas sugieren que, aunque la ley no representa un blanqueo formal, es poco probable que se produzca una salida masiva de capitales; dependerá de la confianza en el Gobierno y sus políticas. Recientemente, se liberaron US$ 20.000 millones del blanqueo de activos en las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA) desde el 1° de enero.
Se estima que, con el nuevo marco legal, una parte de los fondos podría ser regularizada, pero aclararon que la mayoría no se volatilizará rápidamente. A pesar de los incentivos, la desconfianza latente hará que muchos contribuyentes opten por mantener sus dólares guardados.
Operaciones esperadas y posibles consumos
Con un límite de $ 100 millones para regularización sin multas (aproximadamente US$ 68.700 al tipo de cambio actual), se anticipa que las operaciones más comunes incluyan la compra de autos, propiedades, y inversiones financieras, además de gastos en turismo, como es ya habitual en viajes al exterior. Así, ahorradores que históricamente se sintieron excluidos de la formalidad ahora tienen la oportunidad de dar el paso hacia la liberación de su «canuto».











