Árboles en plena floración
La Ciudad se llena de colores durante la primavera; sin embargo, el verano trae consigo el rosado y el blanco de los palos borrachos, unas de las especies más representativas de la zona. Este árbol, científicamente conocido como Ceiba speciosa, cuenta con más de cinco mil ejemplares según el censo de arbolado, diseminados a lo largo de las distintas comunas, principalmente en parques y plazas.
Características del palo borracho
Dentro de las 300 variedades de árboles que engloban un total de 430 mil ejemplares en la ciudad, el palo borracho se distingue por su porte y su valor ornamental. Si bien predominan las flores de color rosado, también hay variedades de flor blanca, como las del Ceiba insignis y Ceiba chodatii, comúnmente conocidas como Yuchán, que en quechua se traduce como “el que tiene panza”. Ambos tipos presentan ramas verdes y un tronco que exhibe formas curvilíneas parecidas a una botella, lo que le ha valido su apodo.
Desde la Dirección General de Espacios Verdes y Arbolado de la Ciudad, se señala que este tipo de árbol se adapta mejor a espacios amplios como parques y plazas, aunque en ocasiones puede plantarse en veredas, siempre que las dimensiones lo permitan. Sin embargo, su crecimiento y las raíces pueden afectar la infraestructura urbana, por eso se prioriza su ubicación en áreas verdes.
Distribución y origen
Originario de regiones tropicales y subtropicales de Sudamérica, el palo borracho abunda desde el sur de Brasil y el oeste de Paraguay hasta el noroeste de Argentina. Este árbol, que pertenece a la familia de las malváceas y la subfamilia de las bombacáceas, está emparentado con los célebres baobabs africanos, que fueron inmortalizados por Antoine de Saint-Exupéry en su famosa obra El Principito.
Floración espectacular
La floración de los palos borrachos se inicia en verano y se extiende hasta el otoño. Se caracteriza por pétalos rosados que surgen junto a hojas que cambian de color desde un dorado inicial a un verde claro. Además, al abrirse los frutos, se revela una materia algodonosa que adorna las copas con un tono blanco, por lo que en su lugar de origen recibe el nombre de Samohú, un término guaraní que significa “el que tiene lana”.
Lugares destacados para ver palos borrachos
En la Ciudad, los palos borrachos pueden encontrarse en varios barrios, destacando aquellos del Parque Las Heras y el Parque Centenario. También es posible admirarlos en la plaza Sicilia en Palermo y a lo largo del corredor de la avenida 9 de Julio o en la Plaza San Martín, donde algunos ejemplares están catalogados como árboles notables por sus características extraordinarias. Otros espacios como el Jardín Botánico, el Parque Indoamericano, el Parque Avellaneda y la Plaza Roberto Arlt son ideales para disfrutar de su maravillosa floración.
Plan de forestación en la Ciudad
Un plan integral para la forestación y mantenimiento del arbolado se lleva a cabo en conjunto entre la Ciudad y las comunas, con el objetivo de abarcar gradualmente todas las áreas disponibles para plantación y ampliar los servicios ecosistémicos del arbolado en todos los barrios. Durante 2025, la Ciudad incorporó 25,464 árboles en espacios como plazas, parques, veredas y reservas ecológicas. Las especies más plantadas incluyeron el liquidámbar (2,542), tilo (1,524), lapacho rosado (1,514), crespón (1,508), fresno (1,301) y jacarandá (1,074).
Tras la plantación, se lleva a cabo un seguimiento durante 18 meses para asegurar el adecuado cuidado de cada árbol, incluyendo riego, tutores y medidas contra hormigas. Estos esfuerzos tienen como finalidad contribuir a la calidad del aire, ya que un árbol maduro puede absorber hasta 150 kilos de gases contaminantes anualmente, mejorando así la calidad ambiental.











