Un espectáculo inolvidable en el estadio Monumental
María Becerra regresó al emblemático estadio River Plate tras un año de ausencia y logró un hito histórico: se convirtió en la primera mujer argentina en ofrecer tres conciertos completamente agotados en el Estadio Monumental, igualando así el récord de artistas internacionales como Taylor Swift y Madonna. La próxima cita será este sábado, donde buscará un nuevo logro al convertirse en la única artista en realizar cuatro presentaciones en ese recinto.
Cerca de 85 mil personas se dieron cita para disfrutar de su nuevo álbum Quimera, que marca una nueva etapa en su carrera, más madura y conceptual. El espectáculo se dividió en cinco actos, representando a cada uno de sus cuatro alter egos: Shanina, JoJo, Maite y Gladys, cerrando con la figura de la «quimera» unificada: la propia Becerra.
Una producción sin precedentes
Tal como prometió, el repertorio incluyó todas las canciones del disco junto a sus éxitos más reconocibles, muchos de ellos reinterpretados por su talentosa banda, que destacó en arreglos corales y un potente acompañamiento de percusión.
- Invitados especiales como Paulo Londra, Abel Pintos, Tiago PZK, Ariel Puchetta de Ráfaga, Taichu y su pareja Rei se unieron al espectáculo.
- El escenario 360 proporcionó una vista inigualable, permitiendo que todos los asistentes disfrutaran de cada detalle del show.
- La setlist incluyó desde grandes éxitos como Acaramelao, Automático, Corazón vacío y Adiós, hasta su reciente lanzamiento Romántica, junto al puertorriqueño Jay Wheeler.
Un cierre emotivo
El recital tuvo un cierre conmovedor. El último tema, «Mi amor«, fue interpretado junto a su pareja Rei, en un momento cargado de emoción, coronado por un gesto especial que hizo llorar a Becerra. Desde su salida, el público no cesó de vitorear su nombre, pidiendo «una más».
La atmósfera antes del show fue eléctrica, comenzando desde antes de la apertura de las puertas a las 17 horas, con largas filas de fans ansiosos en el barrio Nuñez. La artista optó por incluir en la previa a Zé Pequeña y Willy Bronca, quienes aportaron su estilo único al evento.
María Becerra demostró una vez más su capacidad para llevar a cabo uno de los conciertos más ambiciosos en la historia del estadio. A pesar de algunos momentos en que su característica simpatía fue menos evidente, su búsqueda artística y seriedad se hicieron patentes. Con una producción internacional, dejó claro por qué es considerada una de las grandes figuras de la nueva generación. La próxima presentación del sábado será transmitida en vivo por Flow a partir de las 20:30, una opción para quienes no lograron conseguir entradas.











