Evolución en la vigilancia antidopaje
Desde hace años, los países han llevado a cabo pruebas de dopaje en sus propios deportistas, pero esta situación está a punto de experimentar una transformación significativa. En 2021, los nadadores chinos celebraron sus victorias en los Juegos Olímpicos, posando orgullosos con sus medallas. Sin embargo, más tarde se reveló que competían a pesar de haber dado positivo en controles antidopaje. Esta noticia, divulgada inicialmente por The New York Times en 2024, provocó una crisis para la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), responsable de mantener la integridad en los deportes élite.
La información confirió un nuevo giro a la narrativa, ya que los oficiales chinos no tomaron medidas contra los atletas, a pesar de que la AMA conocía la situación y optó por no intervenir. Ahora, para recuperar su credibilidad, la AMA está considerando cambios significativos en su normativa que regulará los controles antidoping antes de eventos deportivos de gran calibre, como los Juegos Olímpicos.
Nuevas propuestas en discusión
Después de haber confiado durante años en que las naciones más potentes supervisaran a sus atletas previo a competencias internacionales, la AMA planea sugerir un nuevo modelo donde una organización independiente se encargue de al menos una parte de las pruebas. Un grupo de trabajo ha sido designado para evaluar la viabilidad de esta alternativa. Aunque las deliberaciones llegan demasiado tarde para impactar en los Juegos Olímpicos de Invierno que comienzan este viernes en Italia, podrían implementarse antes de que Los Ángeles sea sede de los Juegos Olímpicos de Verano en 2028.
La AMA ha rechazado contundentemente cualquier acusación de mala gestión en el caso de 2021, sosteniendo que no era necesario prohibir a los nadadores chinos participar en los Juegos de Tokio tras ser hallados positivos en trimetazidina, un medicamento cardíaco prohibido. Las autoridades antidopaje chinas argumentaron que el consumo de la sustancia fue accidental, debido a la contaminación alimentaria. Aunque algunos expertos cuestionaron la veracidad de este hallazgo, la AMA respaldó la versión de los funcionarios chinos.
Reacciones y críticas
La divulgación de este escándalo en 2024 generó fuertes críticas hacia la AMA y su director general, Olivier Niggli, en particular desde el sector antidopaje estadounidense. La Federación Internacional de Natación instó a la AMA a prohibir a las naciones la autodisciplina en el control de sus deportes, un cambio que se encuentra en discusión actualmente. En una reciente entrevista, Niggli comentó que el episodio evidenció la necesidad de que los controles antidopaje sean gestionados por un organismo independiente para evitar conflictos de interés.
Lecciones del pasado
El escándalo ruso en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 representa uno de los casos más notorios de dopaje en la historia. En este incidente, representantes de la agencia de seguridad nacional de Rusia intercambiaron las muestras de orina de sus atletas con muestras limpias, lo que resultó en la invisibilidad de los tramposos. Un informe posterior reveló que este tipo de manipulación había ocurrido durante años, alterando no solo competencias olímpicas, sino también campeonatos mundiales.
Además, la controversia surgida en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 volvió a azotar la imagen de la AMA, con la joven patinadora artística Kamila Valieva compitiendo a pesar de haber dado positivo por sustancias prohibidas similares a las de las nadadoras chinas.
El máximo crítico de la AMA, el director ejecutivo de la Agencia Antidopaje de Estados Unidos, Travis T. Tygart, argumentó que la presión para desvincular a las federaciones nacionales del control antidopaje era desmesurada tras las malas prácticas de “un par de manzanas podridas”.
El futuro del dopaje y las pruebas
Al revés, la AMA ha enfrentado reproches por la gestión del antidopaje en su propio país, señalando preliminarmente el hecho que permitieron a deportistas positivos seguir compitiendo para que pudieran colaborar en investigaciones criminales sobre tráfico de personas y drogas.
En las competencias olímpicas, la mayoría de los controles son realizados por agencias nacionales o federaciones específicas. El nuevo programa buscado por la AMA tiene como objetivo ofrecer mayor responsabilidad a organismos que ya realizan investigaciones antidopaje. Sin embargo, existen dudas sobre la efectividad de estas propuestas, dado que algunos académicos alertan sobre los vínculos financieros con el Comité Olímpico Internacional.
Los métodos de control varían entre deportes y países, adaptándose constantemente a los avances científicos. Se anticipa que los principales atletas de disciplinas como natación, atletismo y ciclismo proporcionen información sobre su ubicación, permitiendo a los examinadores llevar a cabo pruebas sorpresas. El sistema ha probado ser eficaz en ciertas categorías deportivas.
Recientemente, la medallista olímpica canadiense Penny Oleksiak fue suspendida por dos años debido a no cumplir con las normas de verificación de ubicación. Por otro lado, en días recientes, la biatleta italiana Rebecca Passler dio positivo por una sustancia prohibida, convirtiéndose en el primer caso de dopaje en el periodo previo a los Juegos de Invierno.
A medida que los debates sobre la reforma de estos protocolos continúan, el panorama del dopaje en el deporte sigue siendo un tema candente y complejo.











