Consecuencias en la salud durante los encuentros decisivos
La tensión que acompaña un partido importante, la ansiedad durante los penales, un gol inesperado o una derrota sorpresiva no solo se manifiestan a nivel emocional, sino que también tienen repercusiones físicas. Expertos del Hospital Universitario Austral indican que, tras partidos significativos, las consultas por problemas cardiovasculares pueden incrementar en un 20 por ciento.
Responsabilidad del sistema nervioso en la respuesta física
Para la mayoría de los aficionados, estas reacciones son simples episodios de alta emoción. No obstante, en ciertas circunstancias, pueden desencadenar problemas cardiovasculares serios que demanden atención médica. El Dr. José Bonorino, jefe de la Unidad Coronaria del mismo hospital, explica que un enfrentamiento de la Selección puede funcionar como una prueba de esfuerzo emocional. Durante los momentos críticos, se activa el sistema nervioso simpático, conocido como la respuesta de «lucha o huida», lo que resulta en la liberación de hormonas como adrenalina, noradrenalina y cortisol.
Estas sustancias hacen que la frecuencia cardíaca se dispare, que la presión arterial aumente y que el corazón necesite más oxígeno para funcionar. Aunque por lo general, este estado es temporal, en personas con factores de riesgo o enfermedades cardíacas previas, puede favorecer la aparición de complicaciones como:
- Infartos.
- Arritmias.
- Crisis hipertensivas.
- Accidentes cerebrovasculares.
- Miocardiopatía por estrés.
El Dr. Bonorino también menciona que tanto una victoria emocionante como una derrota dolorosa pueden producir reacciones similares en el organismo. Existen casos identificados como el Síndrome del Corazón Feliz, que es provocado por fuertes emociones positivas.
Conductas poco saludables durante el Mundial
Los especialistas indican que el evento deportivo en sí mismo rara vez causa problemas de salud; el verdadero riesgo aparece al combinar la carga emocional con hábitos poco saludables que son comunes durante el Mundial. Algunas de las conductas que más inquietan a los cardiólogos incluyen:
- Consumo excesivo de alcohol.
- Comidas copiosas.
- Tabaquismo.
- Falta de suelo.
- Extensas horas de sedentarismo.
- Interrupción o desatención de la medicación habitual.
Adicionalmente, muchos esperan a que finalice el partido para buscar asistencia médica, lo que suele resultar en que algunos lleguen a la guardia varias horas después del inicio de los síntomas. Las señales de alarma que requieren atención inmediata son:
- Dolor o presión en el pecho.
- Dolor en brazos, cuello, mandíbula o espalda.
- Falta de aire.
- Transpiración excesiva.
- Náuseas.
- Palpitaciones intensas.
- Mareos o desmayos.
- Dificultad para hablar o pérdida de fuerza en alguna parte del cuerpo.
Es fundamental buscar ayuda médica ante cualquiera de estas señales, sin esperar el final del encuentro.
La experiencia emocional del fútbol y su impacto
La conexión emocional que genera el fútbol va más allá de los 90 minutos del partido. Para muchos, la anticipación comienza días antes, llenándolos de pronósticos y expectativas. La licenciada María Paula Castro, psicóloga del Servicio de Salud Mental del Hospital Universitario Austral, define esto como ansiedad anticipatoria; el cerebro proyecta escenarios futuros y activa respuestas fisiológicas de estrés, lo que puede traducirse en insomnio, irritabilidad y otros síntomas físicos.
La licenciada Castro añade que las personas tienden a sentir que ganan o pierden junto a su equipo, dado que este se convierte en una extensión de su identidad colectiva. El Mundial, además, evoca recuerdos familiares y vínculos afectivos, profundizando la conexión. Para disfrutar de la competencia sin repercusiones negativas, se aconseja mantener buenos hábitos de descanso, alimentación saludable, limitar el tiempo en redes sociales, seguir los tratamientos médicos y estar atentos a las señales del cuerpo.











