Una jornada memorable en la NBA
Durante la celebración de Navidad, Nikola Jokic dejó una huella imborrable en la historia de la NBA al firmar un espectacular triple-doble de 56 puntos, 16 rebotes y 15 asistencias. Su destacada actuación llevó a los Denver Nuggets a una emocionante victoria sobre los Minnesota Timberwolves con un marcador de 142-138 en tiempo suplementario.
Un récord sin precedentes
Jokic brilló en la prórroga, anotando 18 puntos, una hazaña que lo catapultó a la cima de la historia de la liga superando el récord anterior de Stephen Curry, quien había logrado 17 puntos en una prórroga en 2016. Este nuevo registro se vuelve aún más impresionante al ser el más alto alcanzado en tiempo extra, tanto en la temporada regular como en playoffs.
Un partido lleno de emociones
El encuentro celebrado en Denver tuvo todos los ingredientes de un gran espectáculo. A pesar de jugar sin tres de sus jugadores titulares —incluyendo a Cameron Johnson, quien se lesionó la rodilla derecha—, los Nuggets lograron sobreponerse a las dificultades y a un rival tenaz. Por su parte, Anthony Edwards fue el gran protagonista de los Timberwolves, anotando 44 puntos y liderando la épica remontada del equipo, que llegó a estar 15 puntos abajo con solo cinco minutos y medio en el reloj durante el cuarto periodo.
Clímax y desenlace
Edwards empató el juego con un triple a falta de 1.1 segundos, llevando el partido a la prórroga con un marcador de 126-126. Sin embargo, en el tiempo extra, a pesar de iniciar con un parcial de 9-0, su actuación se vio empañada por la expulsión, tras recibir dos faltas técnicas por discutir con los árbitros. Mientras tanto, Jokic, en el momento más crítico, tomó el control y, con su explosivo rendimiento, se convirtió en el jugador con más puntos en una prórroga en la historia de la NBA. Jamal Murray también fue clave para los Nuggets, aportando 35 puntos y ayudando al equipo a mantener un récord de 3-0 esta temporada contra los Timberwolves.











