Desafíos en el ciclo lectivo 2026
El inicio del ciclo lectivo en las universidades argentinas enfrenta múltiples dificultades. La devaluación de los salarios de los docentes y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento -que debería asegurar mejoras salariales- ha llevado a que muchos estudiantes encuentren aulas vacías o se enfrenten a paros que complican la continuidad de sus estudios. En este escenario, cada nuevo ranking global de universidades replantea el impacto de la crisis financiera sobre la calidad educativa. Sin embargo, por el momento, esta degradación no se manifiesta de manera contundente.
Excelencia de la UBA en el ranking QS por disciplinas
Según el ranking QS por disciplinas, que se divulga hoy, la Universidad de Buenos Aires (UBA) se mantiene entre las 50 mejores universidades del mundo en cinco áreas específicas de estudio: Lenguas Modernas (22°), Ingeniería en Petróleo (35°), Antropología (43°), Derecho (34°) e Historia del Arte (26-50).
Participación de universidades argentinas
Además de la UBA, el informe refleja un desempeño sólido de otras instituciones argentinas. En total, 16 universidades están representadas en el ranking, logrando 134 posiciones en total, de las cuales 43 han mejorado su posición, 27 han bajado, 44 han permanecido estables y 20 han ingresado por primera vez, lo que indica una mejora neta del 12% para el país.
Impacto de la crisis presupuestaria en la educación
Martin Juno, de la consultora británica Quacquarelli Symonds (QS), comentó: “Históricamente, los recortes en educación superior afectan el rendimiento institucional, limitando los recursos para la enseñanza y la investigación. Sin embargo, en los rankings internacionales, este deterioro se manifiesta gradualmente.” Juno sugiere que la capacidad de resiliencia y las estrategias de adaptación de las universidades afectadas son cruciales para mitigar los efectos negativos. Propone además que la búsqueda de fondos debe internacionalizarse y fomentar la colaboración con organismos internacionales.
El rector de la UBA, Ricardo Gelpi, expresó: “Estos resultados destacan una vez más el nivel internacional de la UBA. A pesar de la crisis, nuestros docentes, investigadores y el personal no docente mantienen una calidad reconocida globalmente. Es fundamental resolver el tema de los salarios y el financiamiento universitario”.
Fortalezas y debilidades de las universidades argentinas
La clasificación QS evalúa universidades en 55 disciplinas y también examina el rendimiento en cinco áreas del conocimiento, que incluyen Artes y Humanidades, Ingeniería y Tecnología, Ciencias de la Vida, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales. Este año, se analizaron más de 21,000 programas académicos en 1,900 universidades de más de 100 países.
La UBA alcanzó un total de 45 ubicaciones en disciplinas y áreas del conocimiento (con 6 en el top 50 y 14 en el top 100). Le siguen la Universidad Nacional de La Plata con 25, la de Córdoba con 18, así como la Di Tella y la Nacional de Rosario con 7, y la Austral, la UCA y la Universidad Nacional San Martín con 6.
El ranking enfatiza que las universidades argentinas sobresalen en Humanidades y Ciencias Sociales, aunque tienen deficiencias en ciencias exactas, a excepción de algunas como Ingeniería en Petróleo y Ciencias Veterinarias. Según Juno, “la falta de presencia de universidades argentinas en el Top 100 de métricas bibliométricas resalta la necesidad de fortalecer la producción científica con impacto global.”
Iniciativas para mejorar el posicionamiento
En comparación con otros países de la región, Brasil lidera con 382 menciones en este ranking, seguido por Chile (214), México (188), Colombia (170) y Argentina en el quinto puesto con 134 menciones. Los expertos sugieren que Argentina necesita aumentar la inversión y mejorar la producción científica para escalar posiciones en este escenario altamente competitivo.
Martin Juno concluye: “Para que Argentina pueda mejorar su posición, es fundamental adoptar un enfoque integral que promueva el fortalecimiento de la producción científica, la expansión de redes de colaboración internacional y la formación de capital humano de alto nivel.” No obstante, también subraya que la capacidad de las universidades para vincularse con el mercado laboral es crucial para lograr un ascenso constante en los rankings internacionales, especialmente en un contexto donde la Inteligencia Artificial redefine constantemente la economía.”
Sobre el ranking QS
El ranking QS se elabora en base a cuatro parámetros: reputación académica, reputación del empleador, cantidad de citas en papers científicos y un índice que mide la productividad y el impacto de las investigaciones. Cada uno de estos parámetros obtiene diferentes pesos dependiendo de la especificidad de la carrera evaluada.
Este ranking, que se presenta hoy, es uno de los cuatro rankings globales de universidades que ganan creciente relevancia política y mediática. A diferencia del ranking de Shanghai y el CWUR, el QS y el Times otorgan un gran peso a la “reputación”, fundamentada en encuestas, mientras que los otros se centran más en indicadores objetivos como la cantidad de premios Nobel obtenidos o papers publicados.






