La obra icónica de Marcos López
En la Fundación Larriviere, el artista Marcos López reafirma su relevancia como productor de imágenes que se insertan en el arte contemporáneo y la cultura visual. Entre sus obras más destacadas se encuentra Asado en Mendiolaza (2001), una fotografía digital de gran tamaño que representa un asado real en Córdoba, donde los artistas amigos de López se convierten en los doce apóstoles, y un colado que llega justo a tiempo para la última cena transformada en un asado al aire libre.
Esta creación no solo evoca de forma directa la célebre pintura de La última cena de Leonardo da Vinci, sino que también explora la relación entre la comida y el ritual. A diferencia de la crítica religiosa de otros artistas, la propuesta de López transforma la escena en una coreografía habitual que muchos vivimos sin cuestionar. Como resultado, logró que su imagen trascienda más allá de su origen, convirtiéndose en un símbolo de una situación cultural argentina, lo que él mismo denominó sub-realismo criollo.











