River y su crisis futbolística prolongada
El club River Plate se encuentra inmerso en una grave crisis futbolística que se extiende por más de dos años, con un rendimiento en la última temporada que está muy por debajo de los estándares históricos de la institución. Tras un arranque negativo de semestre, que incluyó tres derrotas consecutivas y una temprana eliminación en la Copa Argentina, el inicio del Torneo Clausura ha sido igualmente desalentador, con dos derrotas y sin goles, lo que ha generado una gran preocupación entre los aficionados.
El reencuentro con los hinchas
El próximo domingo, el equipo regresará al Estadio Monumental para enfrentar a Rosario Central en la tercera fecha del campeonato, lo que representa también un reencuentro con su afición. Este escenario plantea una incertidumbre respecto a la paciencia de los hinchas: ¿la apoyarán incondicionalmente o el descontento se manifestará rápidamente?
A pesar de la situación crítica, en River no se contempla la posibilidad de destituir a Coudet, ya que la intención es mantener la estabilidad en el cuerpo técnico y evitar cambios constantes que han caracterizado al club en los últimos tiempos. El entrenador, por su parte, también ha expresado su deseo de continuar en el cargo, aunque es consciente de que los resultados son lo más importante en el fútbol.
Números preocupantes
Desde la eliminación en los cuartos de final de la Copa Libertadores ante Palmeiras en septiembre de 2025, River ha acumulado la misma cantidad de triunfos que de derrotas, con un total de 43 partidos jugados: 18 victorias, 18 derrotas y 7 empates. En lo que respecta a goles, el equipo ha anotado 49 veces y ha recibido 43. Esta situación es alarmante, especialmente si se considera que no se registraba un inicio tan decepcionante de torneo local desde Clausura 1995.
Si se comparan estos números con etapas críticas del club, se remonta a finales de los años 80, cuando River vivió una crisis institucional por problemas económicos. En aquella época, el equipo acumuló cifras similares, pero el contexto actual es diferente, lo que intensifica el impacto de esta mala racha.
El desafío de reestructuración del plantel
A medida que el torneo avanza, River aún debe completar su plantilla tras la salida de 14 jugadores. Actualmente, solo cuatro han dejado el club, mientras que diez se encuentran en el predio de Cantilo entrenando y esperando su futuro. La demora en las desvinculaciones y en las transferencias está causando un ruido considerable en la dirigencia, liderada por Pablo Longoria.
A pesar de que se ha cuestionado la posibilidad de que algunos de estos futbolistas marginados puedan tener otra oportunidad, la respuesta ha sido clara: tanto el cuerpo técnico como los jugadores no consideran viable su regreso, pues su desempeño previo ha sido parte de los problemas en el campo.
- River debería haber sido capaz de conseguir resultados positivos con el plantel actual.
- La llegada de tres o cuatro refuerzos que Coudet ha anticipado es incierta.
- El equipo necesita un equilibrio en su plantilla, especialmente en el mediocampo y en posiciones ofensivas.
En su último encuentro contra Gimnasia, Coudet optó por un 4-2-3-1 sin extremos naturales, lo que ha generado dudas sobre su táctica. La inquietud aumenta, y ahora mismo, River se enfrenta a un laberinto del cual deberá encontrar una salida rápida para evitar que la crisis se profundice y que el futuro del equipo se vea comprometido.











