Un robo inesperado en San Telmo
María José Maito, directora de la compañía GalaLírica, relató con angustia el robo del vestuario de la agrupación, que ocurrió mientras disfrutaban de unas cervezas en San Telmo. «Me robaron vestidos únicos, capas bordadas y trajes imposibles de reemplazar. Es mi historia, son años de trabajo y no tengo a dónde ir a comprarlos hoy por hoy. Todo lo que se llevaron es invaluable para mí y para GalaLírica», expresó Maito.
Detalles del robo
El incidente tuvo lugar en la madrugada del 11 de abril, tras una intensa jornada con tres funciones en diferentes puntos de la ciudad. Majo, como es conocida, había dejado su auto estacionado en la intersección de Estados Unidos y Piedras, junto a los vehículos de otros miembros del equipo. Cuando regresó, se encontró con el vidrio trasero roto y el baúl vacío: «Se llevaron dos bolsos y tres valijas. Una contenía cables y accesorios del piano, y las otras guardaban todo el vestuario. Afortunadamente, el piano no fue robado, ya que lo dejé en el asiento trasero».
Pérdida de prendas valiosas
Entre los objetos robados se encontraban vestidos de concierto, trajes de época, capas, zapatos antiguos de varios tamaños, mantones españoles originales, sombreros, maquillaje y otros accesorios teatrales. La mayoría de estas prendas eran únicas y muchas de ellas fueron adquiridas a compañías de ópera que han cerrado sus puertas. «Hubo un momento en que cancelé unas vacaciones familiares porque necesitaba comprar vestuario para el grupo. Esos trajes fueron adaptados y reparados por mí a lo largo de los años», recordó Maito con nostalgia.
La ineficacia de la respuesta policial
La directora lamentó la pérdida de dos vestidos bordados con perlas, uno de ellos dorado y otro verde, junto a varios trajes Luis XV que eran utilizados en visitas guiadas en el Palacio Paz. Asimismo, echó de menos elegantes vestidos de cóctel para sus presentaciones y accesorios esenciales para las funciones. «No sé cómo podrán vender eso, son trajes largos con colas, muy llamativos y pesados; no son simplemente vestidos negros», comentó. A pesar de sus esfuerzos, las cámaras de seguridad solo registraron a dos grupos de personas que rompieron el auto y sacaron las pertenencias en varias tandas.
Solidaridad tras el robo
Tras el robo, Maito comenzó una búsqueda urgente para asegurar su próxima serie de presentaciones, incluyendo funciones en el Carnaval de Venecia en Junín y en el Palacio Paz, ya con cientos de espectadores confirmados. «Me voy a ver con lo que queda y tengo que buscar lo que me presten», relató. Este desafortunado incidente provocó una ola de solidaridad dentro de la comunidad, donde muchas personas ofrecieron donaciones de telas, vestidos y accesorios. «Todos los días tengo que enviar a alguien a buscar donaciones. La gente quiere ayudar», explicó Maito.
Acercamientos emotivos
Entre las donaciones, Maito mencionó el gesto conmovedor de una mujer de Belgrano, conocida como Mimi, quien donó todos los vestidos de boda de sus hijos y nietos. “Me abrió maletas llenas de vestidos de Nina Ricci y me dijo que quería que esos vestidos tuvieran vida», contó Maito, visiblemente emocionada. En medio de este sufrimiento, la respuesta de la comunidad ha traído un rayo de esperanza: «No esperaba tanto apoyo. Estoy más que sorprendida con la empatía y el apoyo que hemos recibido».
La historia de GalaLírica
La historia de GalaLírica comienza en el año 2000, en la casa de regalos de los padres de Maito, en Caballito, donde comenzaron a organizar té líricos. «Mi mamá cocinaba, yo iba al colegio y alquilábamos sillas para las funciones. Todo empezó así», recordó. Desde aquel momento, la compañía se ha consolidado como un colectivo artístico que produce espectáculos de ópera y música clásica en Buenos Aires, ofreciendo trabajo a aproximadamente cien personas.
Eventos y público diverso
Las producciones de GalaLírica están marcadas por el despliegue de iluminación y vestuario, presentándose todos los fines de semana en el Brighton y en el Palacio Paz, entre otros locales. Maito destacó que buscan llenar sus espectáculos de música clásica y ofrecen descuentos para jubilados y estudiantes, además de realizar eventos en áreas marginadas. «La ópera siempre ha sido un género popular; surge para hablar de los problemas de la gente», afirmó Maito, quien también mencionó la importancia de atraer a nuevos públicos.
El trabajo de GalaLírica continúa con su agenda de funciones, con la esperanza de que la comunidad y el arte sigan siendo el centro de su proyecto.











