Un caso que conmocionó a la comunidad
Más de cinco años después del homicidio de Ramón Grandoli, un niño de 13 años, el único imputado, Luis Aníbal Roldán, ha sido sobreseído por la Justicia de Entre Ríos. La decisión del juez de Garantías Eduardo Ruhl se fundamentó en la incapacidad psíquica del acusado para comprender la criminalidad de sus actos.
Detalles del crimen
El brutal crimen tuvo lugar el 28 de febrero de 2020, aunque el descubrimiento del cuerpo de Ramón ocurrió el 13 de marzo de ese mismo año, cuando sus restos fueron hallados en una fogata improvisada en el monte. Durante las dos semanas de búsqueda, su padre había denunciado la desaparición del menor, quien supuestamente había salido hacia la casa de unos primos para trabajar en la fabricación de escobas pero nunca regresó.
Las pericias forenses confirmaron que los restos pertenecían al joven, quien presentaba al menos nueve heridas de arma blanca. Los hallazgos se realizaron cerca del cementerio de Hernandarias y de la vivienda de sus primos, lo que condujo a las sospechas sobre los hermanos Hugo y Luis Roldán, así como otro primo, Walter Roldán.
El avance del caso
Los tres sospechosos fueron inicialmente internados en un hospital de salud mental antes de recibir arresto domiciliario. Con el tiempo, las medidas cautelares fueron levantadas y recuperaron su libertad. Sin embargo, la investigación continuó y Luis Roldán fue señalado como el autor material del asesinato, supuestamente utilizando un cuchillo de doble filo que causó múltiples lesiones fatales al menor.
La resolución judicial
A pesar de las evidencias acumuladas, el sobreseimiento de Roldán fue confirmado el pasado martes. Su abogado defensor, Juan Carlin, argumentó que su cliente padece una incapacidad psíquica crónica, lo que le impide comprender la criminalidad de sus actos y ejercer su derecho de defensa. Carlin enfatizó que «continuar con el proceso sería una farsa que viola el elemental derecho de defensa en juicio».
Las fiscales Paola Farinó y Patricia Yedro apoyaron la solicitud de sobreseimiento, presentando informes médicos que documentaban el deterioro de las facultades mentales de Roldán, resaltando que no estaba en condiciones de afrontar un juicio. Farinó indicó que las pericias realizadas en 2024 y 2025 confirmaron la irreversibilidad de su situación.
Postura del querellante
El abogado querellante, Pedro Fontanetto, expresó su oposición al sobreseimiento, argumentando que las conclusiones de las pericias eran contradictorias con las evidencias del caso. En su intervención, advirtió que «no todo lo científico es fiable ni todo lo fiable es científico», solicitando que se mantenga la acusación en contra de Roldán.











