Spagnuolo desafía la investigación judicial
Diego Spagnuolo, en un intento por desmoronar la investigación sobre sobornos en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), argumenta que se ha convertido en un «chivo expiatorio» como parte de una «operación de inteligencia» orquestada por el «cartel de las droguerías» contra un «grupo de tareas» que había debilitado su influencia.
Fuentes cercanas a Spagnuolo han divulgado que, a través de su abogado actual, Mauricio D’Alessandro, sostiene que los audios que circularon en torno a las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre han sido «adulterados» con tecnología de inteligencia artificial, con el fin de falsear sus declaraciones.
Los audios en cuestión
Spagnuolo, quien compareció la semana pasada en los tribunales de Comodoro Py, presentó un documento en el que niega todas las acusaciones. Aunque optó por no responder a las preguntas del fiscal federal Franco Picardi ni del juez Sebastián Casanello, los audios no fueron utilizados como prueba en el caso.
El objetivo de su defensa reside en la Cámara Federal de Buenos Aires, donde D’Alessandro argumentó que los audios estaban contaminados. La cámara deberá decidir si admite la solicitud de defensa y anula parcial o totalmente la investigación, o permite que esta continúe por los delitos de defraudación, estafa, asociación ilícita, cohecho, cohecho activo y negociaciones incompatibles con la función pública.
Revisión forense de los audios
Junto a su defensa, Spagnuolo ha apelado a la firma española Graudio Forensics para evaluar la autenticidad de los audios que lo vinculan con el cobro de sobornos. Según se informó, el peritaje indicó que los audios estaban manipulados, detectando 15 cortes y cinco inserciones de voz generadas por inteligencia artificial, además de ruidos ambientales añadidos para simular un entorno público.
Los resultados preliminares o definitivos del peritaje han sido prometidos por D’Alessandro para ser presentados ante la Justicia, aunque se desconoce su contenido exacto. Spagnuolo y su equipo sugieren que se tramó una manipulación con audios reales y fabricados, dificultando el análisis claro.
Motivaciones detrás de la disputa
Los cercanos a Spagnuolo sostienen que el exfuncionario ha quedado atrapado en una lucha entre droguerías que han abastecido al Estado. Un supuesta «grupo de tareas» habría desbancado al cartel, lo que, según ellos, podría haber originado la fuga de información, incluyendo los audios.
Se menciona que, en el trasfondo de esta contienda están fortunas millonarias en juego, especialmente tras la ruptura del cartel que habría permitido a los Kovalivker apoderarse de una mayor porción del mercado. A pesar de la atención mediática y la investigación judicial, que han puesto a todas las droguerías bajo lupa, también se menciona un supuesto memo de inteligencia que busca incriminar a varios investigados.
Sin embargo, no hay pruebas de que dicho documento haya sido incluido en el expediente judicial. De este modo, la defensa de Spagnuolo interpreta la difusión de los audios como parte de una compleja disputa por el control de un lucrativo negocio, mientras que la fiscalía insiste en que no han hallado elementos que sustenten las acusaciones de manipulación. La decisión final ahora recae sobre la Cámara Federal.











