Un cambio en los hábitos de consumo
Las nuevas generaciones están priorizando un estilo de vida más saludable, lo que ha conducido a un notable aumento en la demanda de vinos y cervezas sin alcohol. Un estudio de la consultora Data Bridge indica que se espera que el mercado global de vinos sin alcohol alcance un valor de 2570 millones de dólares para 2025 y que pueda llegar a 4350 millones de dólares hacia 2033. Entre tanto, la firma Grand View Research destacó que, actualmente, el 60% de los vinos sin alcohol vendidos son espumantes.
La llegada del primer vino 0% alcohol en Argentina
En este contexto, la bodega mendocina Nieto Senetiner presentará su primer vino 0% alcohol, un espumante brut elaborado completamente con Pinot Noir, previsto para lanzarse en diciembre. Según Delfina D’Alessandro, gerente de marketing de la bodega, este mercado ya representa el 1% de las ventas en Estados Unidos y sigue creciendo a un ritmo de doble dígito cada año. Hay proyecciones que sugieren que, para 2028, las bebidas sin alcohol podrían suponer el 4% del total de ventas globales.
Un sector en crecimiento a pesar de la caída en ventas de vino
La bodega Nieto Senetiner planea lanzar otros productos 0% para 2026, incluyendo un Malbec, un Chardonnay y un rosado. A pesar de la tendencia positiva hacia el vino sin alcohol, el consumo per cápita de vino en Argentina alcanzó en 2024 un promedio de 16,3 litros, la cifra más baja en 60 años.
La innovación detrás del vino sin alcohol
El proceso de elaboración de vino sin alcohol se asemeja al tradicional, pero se somete a un proceso de desalcoholización. Nieto Senetiner realizó una inversión de 1,5 millones de dólares en una máquina australiana que permite extraer el alcohol sin degradar la calidad del vino. Este método incluye un tratamiento al vacío que volatiliza el alcohol a temperaturas de 30 grados, conservando el sabor y los aromas.
Un producto pensado para diferentes consumidores
El espumante 0% de Nieto Senetiner contiene apenas 15 calorías por copa, en comparación con las más de 95 calorías de un espumante tradicional. D’Alessandro señala que hay un creciente interés entre los consumidores jóvenes que prefieren vinos más ligeros y optan por alternar bebidas alcohólicas y no alcohólicas a lo largo de la noche. Asimismo, también están enfocados en el grupo de mayores de 60 años que buscan cuidarse por razones de salud.
La expansión en el mercado de vinos bajos en alcohol
Otras bodegas argentinas han comenzado a seguir esta tendencia, introduciendo vinos blancos y tintos con menos del 10% de alcohol. Susana Balbo, enóloga destacada, ofrece opciones de vinos bajo en alcohol con características saludables y naturales, incluyendo un Chardonnay y un Pinot Gris.
El crecimiento de la cerveza sin alcohol
El fenómeno de las bebidas sin alcohol también se extiende a la cerveza, que actualmente representa un 1,3% del mercado total, con un crecimiento del 60% anual. Marcas como Corona Cero y Quilmes 0.0 están liderando este segmento. Según Eugenio Cucú Raffo, VP de Marketing de la Cervecería Quilmes, hay una creciente demanda por productos que se alinean con un estilo de vida activo, permitiendo disfrutar de la cerveza en situaciones donde el consumo de alcohol está limitado.
Las cervecerías artesanales, como Antares, también se suman a esta tendencia, ofreciendo cervezas artesanales sin alcohol que mantienen la calidad y el sabor.











