Un cambio en la geografía comercial de Buenos Aires
Las avenidas emblemáticas de Buenos Aires, tales como Santa Fe, Cabildo y Corrientes, están ahora experimentando un cambio significativo. El atractivo de estas arterias comerciales, que históricamente han sido el foco de atención para inversores y marcas, se ha visto desplazado hacia nuevos corredores comerciales que están surgiendo en el corazón de diversos barrios de la ciudad.
Nuevas zonas de crecimiento
Barrios como Villa Urquiza, Villa Devoto, Caballito, Colegiales y Palermo Soho son ahora el centro de la actividad comercial. Este fenómeno se debe a una serie de factores combinados:
- Crecimiento constante de desarrollos residenciales.
- Un cambio en los hábitos de consumo hacia opciones más locales.
- El creciente protagonismo de la gastronomía como motor de atracción.
La evolución de las preferencias de las marcas
Las grandes marcas están reajustando sus estrategias, volviendo a apostar por locales amplios y estratégicamente ubicados en zonas con alta identidad barrial y tránsito peatonal. Esta nueva perspectiva representa un giro respecto al enfoque de pospandemia, donde el enfoque era reducir espacios y riesgos. Actualmente, la visión es más a largo plazo y se centra en ofrecer experiencias diferenciadas.
El sector gastronómico se destaca en esta transformación, seguido de opciones en moda, cafeterías de especialidad y heladerías premium. La proliferación de franquicias también se ha intensificado en áreas con buena conectividad y doble densidad poblacional.
Impacto de la movilidad urbana
El desarrollo de estos nuevos corredores comerciales no es casual. A menudo, están estrechamente vinculados a la aparición de nuevas construcciones residenciales que aumentan el poder adquisitivo de los habitantes y, en consecuencia, demandan más servicios. Barrios como Devoto, Urquiza y Caballito están viendo una fuerte revalorización inmobiliaria gracias a la combinación de edificios modernos y espacios públicos.
Además, la tendencia hacia la “ciudad de 15 minutos” —donde los residentes pueden vivir, trabajar y disfrutar sin tener que realizar largos desplazamientos— está ganando popularidad en Buenos Aires. Este concepto ha impulsado el auge de comercios en ambientes más familiares y accesibles.
Identificar polos comerciales emergentes
Para anticipar la aparición de nuevos corredores comerciales, se pueden considerar ciertos indicadores:
- Esquinas con buena visibilidad y potencial de transformación.
- Presencia de marcas ancla que pueden impulsar el mercado.
- Flujo peatonal y vehicular sostenido.
- Cercanía a espacios públicos y áreas verdes.
- Densidad residencial alta, ya sea consolidada o en expansión.
- Accesibilidad a través del transporte público.
La experiencia de compra como clave del éxito
El fenómeno de transformación no se limita al sector gastronómico; incluso las tiendas de moda y calzado están buscando ubicaciones que ofrezcan una experiencia de compra única. La interacción con los productos, la experiencia inmersiva y las pruebas de productos se integran en esta nueva lógica comercial, redefiniendo el papel de las tiendas físicas. Marcas internacionales están preparándose para ingresar al mercado local con modelos innovadores, lo que será determinante para ajustar las reglas del juego.
Con el tiempo, aquellos que logren establecerse en el nuevo panorama urbano con visión estratégica tendrán una ventaja considerable. La información sobre movimientos de marcas y aperturas se convierte en un elemento clave para captar oportunidades antes que otros. En el renovado mapa comercial de Buenos Aires, la esquina del barrio se perfila como un posible centro de atención.
Este artículo es una visión del director del Área Comercial de Baigun Realty.











