El clásico reinventa su sabor
El vigilante es una de las facturas más icónicas de la panadería argentina, disfrutado durante décadas en desayunos y meriendas, a menudo acompañado de café o mate. Su preparación tradicional combina dulce de membrillo y crema pastelera sobre una masa crocante y sencilla. Sin embargo, en tiempos recientes, panaderos y chefs han comenzado a explorar variaciones innovadoras que desafían lo convencional.
Una de estas propuestas es la versión salada con queso azul, que sorprende desde el primer bocado. La clave de esta fusión radica en el equilibrio de sabores: el intenso y salado queso azul potencia el dulzor del membrillo, creando una combinación que no abruma, sino que aporta complejidad a esta opción, haciéndola perfecta tanto para la merienda como para compartir en una picada o reunión.
Fácil preparación en casa
Elaborar esta variación salada es sencillo y no requiere de técnicas difíciles. Se inicia con la masa clásica, a la que se le añade el dulce de membrillo y el queso azul desmenuzado en la parte superior. Posteriormente, un breve horneado produce una textura dorada y crujiente, con un relleno que se funde deliciosamente.
Receta de vigilantes salados con queso roquefort
Ingredientes para la masa:
- 250 g de harina 000
- 50 g de manteca fría
- 1 huevo
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 50 ml de leche
- 1 cucharada de azúcar
Ingredientes para el relleno:
- 200 g de dulce de membrillo
- 50 g de queso roquefort
- 1 huevo (para pintar la masa)
Instrucciones de preparación
- Preparar la masa: Tamizar la harina junto con el polvo de hornear y la sal. Agregar la manteca fría en cubos y trabajar con las yemas de los dedos hasta obtener una textura arenosa.
- Incorporar el azúcar, el huevo y la leche, y amasar hasta lograr una masa suave y homogénea. Envolver en film y llevar a la heladera por 30 minutos.
- Precalentar el horno: a 180 °C.
- Estirar la masa sobre una superficie enharinada hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 1 cm. Cortar rectángulos.
- Armar los vigilantes: enrollar la masa y colocar en el centro tiras de dulce de membrillo junto con el queso roquefort desmenuzado.
- Pintar la superficie con huevo batido para lograr un dorado uniforme.
- Cocinar en una placa para horno durante 15 a 20 minutos, hasta que la masa esté dorada y crocante.











