Desarrollo de la segunda fase en Gaza
La segunda etapa del delicado acuerdo de cese el fuego en la Franja de Gaza ha comenzado oficialmente, a pesar de la existencia de __numerosas dudas__ sobre la creación del Consejo de Paz presidido por Donald Trump y el comité nacional palestino encargado de administrar la región. Israel observa con recelo el anunciado desarme de Hamas y la participación activa de Turquía y Qatar, naciones que tradicionalmente han sido vistas como rivales en la zona. Por su parte, los palestinos temen que las fuerzas israelíes se nieguen a retirarse y establezcan nuevas fronteras, además de oponerse firmemente a la presencia israelí en el consejo de paz.
Roles y funciones en el acuerdo
La formación de estos dos grupos, tan crucial en el cumplimiento del nuevo plan, será esencial. A pesar de que sus funciones son diferenciadas, existe una interconexión entre sus tareas. El comité palestino, compuesto por tecnócratas reconocidos y ajenos a Hamas, se dedicará a supervisar los asuntos internos de Gaza. Mientras tanto, el Consejo de Paz, que cuenta con la presencia de Javier Milei como invitado de Trump, operará como un panel internacional responsable de la supervisión de la reconstrucción y las garantías políticas de este territorio devastado tras años de conflicto.
- Habrá un “consejo ejecutivo” internacional con un rol asesor, incluyendo miembros de Turquía y Qatar.
Posición de los palestinos
El Comité Nacional para la Administración de Gaza, liderado por Ali Shaath, exviceministro de la Autoridad Nacional Palestina, tendrá un papel fundamental en la restauración de los servicios públicos y la estabilización de la vida diaria en la región. Este comité, que excluye completamente a Hamas, cuenta con el respaldo de diversas facciones palestinas, lo que según el analista Mkhaimar Abusada, le otorga legitimidad.
Desafíos del desarme de Hamas
No obstante, el mayor reto radica en la disposición de Hamas para cumplir con el desarme, tal y como se exige en esta fase del acuerdo. Voceros del grupo han emitido declaraciones contradictorias al respecto. Mientras que Hamas insiste en que no abandonará sus armas hasta que las tropas israelíes se retiren, los israelíes ven el desarme como un punto crucial que debe cumplirse antes de avanzar en sus compromisos, que incluyen la retirada progresiva de sus soldados.
Criticas desde Israel
El gobierno israelí expresa inquietudes sobre la forma en que estos nuevos consejos podrían establecer una administración en Gaza sin desmantelar el poder de Hamas. Según la oficina del primer ministro, la creación del gobierno tecnócrata palestino “no fue coordinada con Israel”, y se asemeja a un “gobierno soberano” con tareas administrativas que abarcan múltiples áreas.
- Esto genera el temor de establecer un gobierno de facto en Gaza.
En este sentido, el líder de la oposición israelí, Yair Lapid, ha expresado su rechazo a la participación de Qatar y Turquía en el consejo ejecutivo, argumentando que son socios ideológicos de Hamas. Por el contrario, Netanyahu ha reafirmado su enfoque en la alianza con Trump y el objetivo de desarmar a Hamas. «La fase dos plantea una condición clara: Hamas debe ser desarmado y Gaza desmilitarizada», aseguró. Sin embargo, The Israel Times advierte que Netanyahu enfrenta un dilema, ya que no puede oponerse al plan por la presión de Trump, aunque reconoce que los actores involucrados pueden dificultar el éxito del acuerdo.











