La ley de unidad étnica en China
El gobierno de China planea aprobar esta semana una nueva ley de «unidad étnica«, la cual ha generado profundas inquietudes entre las minorías y sus modos de vida, según han destacado académicos y defensores de los derechos humanos. Esta iniciativa es considerada por las autoridades como esencial para promover la «modernización» a través de un conjunto de políticas unificadas en áreas como la educación, el lenguaje y la religión, todas alineadas con la ideología del Partido Comunista Chino.
A lo largo de los años, el gobierno chino ha sido objeto de críticas por implementar políticas represivas que buscan someter a las minorías étnicas y forzarlas a adaptarse a la cultura predominante de los Han. Actualmente, en el país coexisten cerca de 55 minorías étnicas oficiales, cuyas poblaciones varían desde decenas de miles hasta millones de individuos. Sin embargo, Pekín enfrenta acusaciones serias por su actuación en regiones como Xinjiang y el Tíbet, donde residen los uigures y otros pueblos turcos.
Detalles de la nueva legislación
La nueva norma, que se espera sea aprobada automáticamente durante la sesión parlamentaria anual, podría acelerar la erosión de los derechos de los grupos minoritarios, según expertos en la materia. Los puntos más destacados de esta ley incluyen:
- La reducción del estatus de otros idiomas en favor del mandarín.
- La promoción de matrimonios mixtos entre los Han y otras etnias.
- La obligación de que los padres “eduquen y guíen a los menores para que amen al Partido Comunista Chino”.
- La prohibición de cualquier acto considerado dañino para la unidad étnica.
El presidente Xi Jinping ha insistido en múltiples ocasiones en la necesidad de la «sinización de la religión», lo que implica que las prácticas religiosas deben alinearse con lo que el Partido Comunista define como valores y cultura chinos. Así, los analistas observan esta ley como un fortalecimiento de una tendencia ya presente en la gestión actual del gobierno.
Conflictos históricos con minorías
El Partido Comunista ha utilizado el temor para abordar cualquier discurso que pueda sugerir una separación, eludiendo en su lugar otorgar mayor autonomía a las minorías. Por ejemplo, en los meses previos a los Juegos Olímpicos de 2008, un levantamiento liderado por monjes tibetanos fue reprimido con dureza. Asimismo, en 2009, se registraron enfrentamientos letales en Urumqi, capital de Xinjiang, que resultaron en cerca de 200 muertes.
En 2013, un ataque con coche bomba relacionado con separatistas uigures tuvo lugar cerca de la plaza de Tiananmen y, en 2014, otro grupo de uigures perpetró un ataque en una estación de tren en la provincia de Yunnan. Mientras tanto, Pekín ha justificado su represión severa en frente a supuestas insurrecciones violentas, aunque organizaciones como la ONU y diversos grupos de derechos humanos han denunciado la detención forzada de más de un millón de musulmanes uigures en lo que el gobierno denomina centros de «reeducación«.
En el Tíbet, los monasterios son estrictamente controlados, y los menores de 18 años están obligados a aprender en escuelas públicas en mandarín, prohibiendo la enseñanza de textos budistas, lo que representa un golpe significativo para una comunidad que anteriormente dependía de las instituciones religiosas para la formación de nuevos monjes.
Declaraciones de funcionarios y perspectivas futuras
El portavoz de la Asamblea Popular Nacional, Lou Qinjiang, afirmó que la ley tiene como objetivo «garantizar el liderazgo integral del partido sobre los asuntos étnicos» y «mejorar los mecanismos institucionales para reforzar el sentido de comunidad compartida». Además, la legislación busca integrar una ideología de «conciencia común de la nación china» en la educación, la religión, la cultura y otros ámbitos significativos.
A pesar de que muchos analistas consideran que Pekín no requiere una nueva ley para consolidar su dominación, la importancia de esta legislación radica en el mensaje que transmite sobre el próximo futuro de China, impulsado por las directrices de Xi Jinping.











