Ataques a narcolanchas en el Pacífico
El ejército de Estados Unidos anunció este jueves la muerte de cinco presuntos «narcoterroristas» tras llevar a cabo dos ataques contra embarcaciones que navegaban en el Pacífico. Esta acción ha reavivado la controversia en torno al uso militar en la campaña antidrogas promovida por el gobierno de Washington.
Operaciones marítimas
Según información proporcionada por el Comando Sur, estas operaciones se llevaron a cabo en rutas marítimas consideradas cruciales para el tráfico de drogas. La institución militar informó que «la inteligencia corroboró que las embarcaciones estaban implicadas en actividades ilícitas. En total, cinco hombres perdieron la vida durante estas acciones».
Las muertes se distribuyen entre dos ataques: tres personas fallecieron en el primer ataque y dos en el segundo, de acuerdo con los reportes oficiales. Este incidente eleva a más de un centenar el número de muertes relacionadas con bombardeos y operaciones militares de EE.UU. en la región del Pacífico y el Caribe, con un recuento que ha alcanzado al menos 104 víctimas fatales desde el inicio de esta campaña contra el narcotráfico.
Cuestionamientos a la legalidad de las operaciones
A pesar de ello, la administración del entonces presidente Donald Trump no ha presentado públicamente evidencias que vinculen a las embarcaciones atacadas con el tráfico de drogas. Este hecho ha suscitado un intenso debate internacional sobre la legalidad de tales operaciones. La ONU, especialistas en derecho internacional y organizaciones no gubernamentales han manifestado sus dudas acerca de la legalidad de estas acciones, poniendo énfasis en el uso de la fuerza letal fuera de zonas de conflicto armado.
Las críticas también se han escuchado en el ámbito interno de EE.UU., donde legisladores de la oposición demócrata e incluso miembros del partido republicano han cuestionado si el presidente tiene la autoridad constitucional para autorizar acciones de este tipo sin la aprobación del Congreso. A pesar de estas objeciones, la Cámara de Representantes desestimó esta semana dos proyectos que pretendían regular legalmente las operaciones militares antinarcóticas en aguas internacionales, mientras que propuestas similares también fracasaron en el Senado.
Contexto de la escalada militar
Este aumento en las operaciones militares ocurre en paralelo a un endurecimiento de la presión ejercida por Washington sobre Venezuela. La administración estadounidense ha acusado a Nicolás Maduro de liderar una red de narcotráfico y de financiarse a través de actividades ilegales. En este sentido, al menos ocho aviones militares de EE.UU. sobrevolaron este jueves el mar Caribe, cerca de las costas de Venezuela
Los aviones fueron detectados cerca del archipiélago de Los Roques y de La Orchila, una isla con base militar que es frecuentemente identificada como refugio del presidente venezolano. Estos sobrevuelos coinciden con una nueva advertencia de Trump, quien ha afirmado que no necesita el consentimiento del Congreso para ordenar ataques terrestres contra narcotraficantes en Venezuela.
Medidas contra el régimen de Maduro
Además, esta semana, el presidente Trump ordenó bloquear todos los buques petroleros sancionados que se dirijan a Venezuela o que partan desde este país. Esta medida representa un nuevo golpe directo al régimen de Maduro, a quien Trump acusó de beneficiarse de «yacimientos robados». La mayoría de los buques se encuentran actualmente inmovilizados debido a las sanciones impuestas a la petrolera estatal PDVSA y solo las embarcaciones asociadas a Cerraon continúan operando bajo un permiso especial de Washington, sin poder transferir fondos al gobierno venezolano.
Trump, al referirse al bloqueo naval, declaró: «No vamos a permitir que pase nadie que no debería pasar. Se llevaron nuestros derechos energéticos. Se llevaron todo nuestro petróleo. Y lo queremos de vuelta. Lo tomaron ilegalmente».











