Un encuentro inesperado a la medianoche
El pasado viernes hace dos semanas, la situación en la Secretaría de Inteligencia (SIDE) se tornó tan inusitada que parecía sacada de una comedia. El subsecretario administrativo de la SIDE, José Francisco Lago Rodríguez, y otros altos funcionarios decidieron actuar siguiendo instrucciones recibidas. Sin previo aviso, se acercaron a la residencia de Sergio Neiffert en Martínez cerca de la medianoche, quizás influenciados por su cena.
Lago Rodríguez y Nicolás Viñuesa, director del área jurídica de la SIDE, descendieron del vehículo, mientras que Cristian Auguadra, de la División de Asuntos Internos, permaneció en el auto. La hija de Neiffert les abrió la puerta y se mostró escéptica sobre su visita a esa hora, generando así la primera controversia.
La discusión y la tensión escalonada
Neiffert, después de varios minutos, apareció en calzoncillos, según testimonios que se han difundido posteriormente. Lago Rodríguez y Viñuesa alegaron un mandato de Santiago Caputo y le exigieron la delegación de firma, lo cual significaba, en la práctica, que debía renunciar, dado que perdería su capacidad de decisión. La conversación se tornó acalorada, comenzando a generar un estruendo que fue testigo por los vecinos.
En medio del tumulto, desde el interior del hogar se escucharon gritos de la esposa de Neiffert, quien los insultó. La situación culminó con la salida abrupta de Lago Rodríguez y su grupo, dejando atrás una escena digna de una película de bajo presupuesto. Así, el conflicto dentro de la inteligencia nacional llegó a un punto crítico.
El desenlace de Neiffert
Desde ese momento, la suerte de Neiffert estaba sellada. La confianza de Caputo, que lo había nombrado en su puesto, había decaído considerablemente, especialmente tras los acontecimientos que lo rodearon. En un contexto de creciente tensión en los mandos de la SIDE, no sólo el nombramiento de Lago Rodríguez como segundo en mando inquietó a Neiffert, sino también la llegada de Auguadra. Ambos empezaron a seguir de cerca sus movimientos administrativos, sugiriendo desorganización en su gestión.
No obstante, Neiffert también comenzó a mostrar una independencia que resultó incómoda para Caputo. Su relación con Karina Milei y una reunión con Javier Milei sin consultar previamente a Caputo exacerbó la situación, así como un incidente que relató a la hermana del presidente sobre un colega.
La lucha por el poder en la SIDE
A pesar de las percepciones externas, muchos consideran que la problemática no solo fue una lucha entre Karina y Santiago, sino una pugna interna dentro del entorno de Caputo. La semana previa, su círculo minimizaba la situación diciendo que no había grandes problemas, afirmando que si así fuera, simplemente lo habría despedido. Sin embargo, dentro de la SIDE, la narrativa difería, y se creía que Caputo era el principal promotor de la salida de Neiffert.
A medida que esta crisis se intensificaba, Caputo logró mantener su influencia, alineándose con Auguadra, un contador de confianza que ahora se convierte en el nuevo referente de las operaciones de inteligencia. En un giro irónico, Neiffert se negó a dimitir cuando se le ofreció un antiguo puesto en Acumar, convencido de su posición como secretario de Estado, lo que llevó a Caputo a demandar su despido, formalizado a través de un decreto.
El estado de la SIDE y sus repercusiones
La transición hacia Auguadra ahora se considera un cambio natural después de que Lago Rodríguez se viera imposibilitado de avanzar en su carrera. Esto ocurre en un momento en que la SIDE enfrentaba serios desafíos de liderazgo y dirección, llevando a un estado de confusión que generaba incertidumbre en la toma de decisiones dentro del organismo.
Caputo, con la ayuda de Antonio “Jaime” Stiuso y otros asistentes, intentó reestructurar la situación, aunque muchos se preguntan si las dinámicas de poder permanecerán inalteradas en este entorno altamente sensible.











