Trump y la situación de Cuba
El expresidente Donald Trump expresó este sábado que es probable que Cuba intente llegar a un «trato» con Estados Unidos tras la reciente imposición de aranceles a los países que suministren petróleo a la isla. Estas declaraciones las realizó durante un vuelo en el Air Force One al ser interrogado por la prensa sobre las preocupaciones de su homóloga mexicana, Claudia Sheinbaum, quien alertó que el corte de suministro de crudo a Cuba podría desatar una crisis humanitaria.
Trump afirmó: «No tiene por qué haber una crisis humanitaria. Creo que probablemente vendrán a nosotros y querrían hacer un trato. Así que Cuba volverá a ser libre. Vendrán a nosotros y harán un trato».
La situación actual de Cuba
El líder republicano enfatizó que Cuba atraviesa una «situación muy mala», ya que depende del dinero y el petróleo de Venezuela, los cuales no están llegando tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero. También elogió a Sheinbaum por su disposición a detener el suministro de petróleo de México a la isla.
En consonancia con esto, el presidente de EE.UU. firmó el jueves una orden ejecutiva que establece aranceles a aquellos países que exporten petróleo a Cuba.
Reacción de Cuba
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, respondió a estas afirmaciones acusando al Gobierno estadounidense de usar «los mismos pretextos» que se emplearon en Venezuela para justificar una «agresión» contra Cuba. «Nunca la rendición será una opción», subrayó.
Díaz-Canel mencionó que la reciente agresión a Venezuela fue precedida por una intensa campaña de presión económica, política y mediática que se intensificó a partir de septiembre de 2025. Además, denunció el mayor despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe en más de 20 años.
Aranceles y amenazas
El mandatario isleño criticó la decisión de Trump de considerar a Cuba como una «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad nacional estadounidense, lo que fundamenta la implementación de aranceles contra los países que provean petróleo a la isla. Entre las razones esgrimidas por Washington se encuentran el alineamiento de Cuba con Rusia y otros «actores malignos», el hospedaje de bases de espionaje y la represión de opositores políticos.
Díaz-Canel también condenó la política de asfixia total y agresión militar contra Cuba, afirmando que «nunca la rendición será una opción» y que ante tiempos difíciles hay que enfrentar la situación con coraje y valentía.
En un contexto donde la presión de Washington aumenta, Cuba ya enfrenta un déficit crónico de combustible, evidenciado por prolongados apagones diarios debido a la falta de recursos para importar suficiente petróleo. Pese a las tensiones, el Gobierno cubano no ha descartado la posibilidad de negociar, pero subraya que esto debe hacerse «entre iguales» y con respeto mutuo, aunque no ha habido contactos bilaterales hasta el momento.











