Asunción de Delcy Rodríguez como presidenta de Venezuela
En un contexto de incertidumbre creciente en Venezuela, Delcy Rodríguez está lista para ser investida como la nueva presidenta del país ante la Asamblea Nacional leal al chavismo. La ceremonia está programada para este lunes a las 9 de la mañana, hora argentina, tras la captura de Nicolás Maduro por las fuerzas estadounidenses durante una operación militar nocturna el fin de semana.
Propuestas de colaboración con EE.UU.
Rodríguez, que durante años se desempeñó como vicepresidenta bajo Maduro y supervisó aspectos clave de la economía venezolana y su servicio de inteligencia, se encuentra en una posición delicada tras las amenazas de Donald Trump. Este, advirtiendo sobre posibles sanciones más severas que las enfrentadas por Maduro, ha mostrado su intención de que la nueva líder se alinee con las expectativas de la administración estadounidense.
El sábado, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela le ordenó asumir el rol de presidenta interina, siendo respaldada por el ejército. El cambio en la presidencia surgió como una sorpresa cuando Trump dio a entender que Marco Rubio, el secretario de Estado, había estado en contacto con Rodríguez, quien se mostró dispuesta a colaborar. Sin embargo, en un discurso posterior, Rodríguez descalificó la administración estadounidense llamándola «extremistas» y reafirmó que Maduro sigue siendo el líder legítimo del país.
Estado actual y perspectiva futura
- Rodríguez se ha posicionado como figura central en la política venezolana después de haber sido parte del círculo de Maduro.
- A su vez, se destaca su relación cercana con el ejército, que ha sido un actor clave en las disputas políticas del país.
- La constitución venezolana estipula que deben realizarse elecciones dentro de los 30 días si el presidente se vuelve «permanentemente indisponible»; sin embargo, el Tribunal Supremo ha declarado la ausencia de Maduro como «temporal».
Los próximos días determinarán cuánto tiempo podrá Rodríguez mantenerse en el poder, aunque algunos analistas sugieren que su tono desafiante hacia el gobierno de Trump podría ser una fachada para sostener su posición dentro del contexto de la revolución chavista. Además, el reto de unir las facciones dentro del partido socialista será vital para su continuidad en el liderazgo venezolano.











