Plan de reforma laboral del Gobierno
El Gobierno tiene la intención de culminar el año con la aprobación de una reforma laboral. Este proyecto, que circula por los despachos oficiales y fue consultado por distintas fuentes, tiene como objetivo fomentar convenios por empresa, ofrecer premios a la productividad, establecer bancos de horas, considerar una posible disminución de impuestos al trabajo y permitir que los empleados elijan recibir su salario en pesos, dólares o euros.
Beneficios propuestos
Además, se planean beneficios fiscales y la reducción de cargas sociales, siempre bajo la mirada del equilibrio fiscal que busca el equipo económico. Las propuestas incluyen también una condonación de multas para aquellos que regularicen personal no registrado.
Claridad y flexibilidad en vínculos laborales
Se está trabajando en proporcionar mayor claridad en los tipos de vinculación laboral y las condiciones de contratación, así como en aumentar la flexibilidad para adaptar los contratos existentes. El Gobierno planea, además, dar más certeza al fondo de cese laboral, que ya existe, pero que no ha tenido una amplia aplicación hasta el momento. Lo que se está considerando es que los nuevos empleados tengan que recurrir obligatoriamente a este nuevo sistema en lugar de depender de indemnizaciones.
Reforma del contrato de trabajo
La reforma también contempla una revisión de la Ley de Contrato de Trabajo, la cual, según sectores libertarios, requiere modernización. Sin embargo, en el contexto del debate en el Congreso, se respira una cierta moderación. Los funcionarios cercanos al Gobierno enfatizan la urgencia en discutir una reforma que estimule la creación de empleo, y reduzca la informalidad. Se espera que las pequeñas y medianas empresas (pymes), que enfrentan desafíos con juicios laborales y altos costos de indemnización, sean las más beneficiadas por estas modificaciones.
Posibles reacciones de los sindicatos
Un tema a considerar es si este proyecto generará fricciones con los sindicatos. El documento analizado no propone cambios radicales en aspectos clave como la cuota sindical obligatoria o el principio de ultraactividad. No obstante, expertos indican que estos asuntos podrían ingresar en la discusión. También se está revisando la obligatoriedad de las empresas de retener y trasladar cuotas a los sindicatos.
Diferentes puntos de vista en el Gobierno
Dentro del Gobierno, hay dos enfoques respecto a cómo presentar la nueva ley: ir con fuerza en todos los frentes o optar por una reforma más moderada. La mayoría de los aspectos previstos para reformar la Ley de Contrato de Trabajo no generarían grandes controversias, especialmente en lo relativo a la formalización del empleo.
Objetivos claros para la reforma
El documento en manos del Gobierno argumenta que esta reforma tiene como fin recomponer la relación entre trabajadores y empresas, creando un marco más justo y eficiente que incentive el empleo formal y la creación de nuevas oportunidades laborales. Los lineamientos generales que se barajan son:
- Aumentos salariales y salarios dinámicos: incentivando la productividad y permitiendo a quienes más producen recibir mejores compensaciones.
- Convenios por empresa: buscando facilitar negociaciones más ajustadas a las realidades de cada organización.
- Pacto de monedas: permitiendo a los trabajadores elegir en qué moneda recibir su remuneración.
- Formalización: promoviendo la regularización del empleo informal sin perder antigüedad.
- Previsibilidad: ofreciendo claridad en las condiciones laborales y de contratación.
- Fondo de cese laboral: garantizando un acceso más rápido a indemnizaciones en caso de cesantía.
- Flexibilidad horaria: permitiendo compensar horas trabajadas con tiempo libre.
- Accords entre partes: promoviendo una mayor adaptabilidad de contratos y modalidades laborales.
La meta es establecer un sistema que dinamice el mercado laboral y que contribuya a un crecimiento sostenido en el ámbito del empleo, especialmente en un año donde se prevé un crecimiento económico del 5%. Las autoridades consideran esencial que las empresas abandonen la resistencia a contratar más empleados.











