Ofensiva israelí se profundiza
En un contexto de creciente tensión, Israel ha intensificado sus acciones militares contra Irán, a pesar de la presión ejercida por Estados Unidos. Este viernes, el gobierno israelí llevó a cabo una nueva serie de ataques aéreos que apuntaron a diversas instalaciones en Teherán, incluyendo sitios vinculados a la producción de misiles balísticos y armas.
Afectados por los ataques
De acuerdo con información proporcionada por el ejército israelí, las ofensivas se centraron en:
- Puntos estratégicos en el corazón de Teherán.
- Lanzamisiles y depósitos de almacenamiento en el oeste de Irán.
Estos ataques ocurren justo antes de una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, destinada a discutir los ataques contra la infraestructura civil iraní, en medio de un panorama incierto en las negociaciones entre Teherán y Washington, lo que podría desencadenar una escalada del conflicto en el Medio Oriente.
Situación en la región
A la par de estos eventos, se reportaron columnas de humo sobre Beirut, aunque las autoridades israelíes no confirmaron bombardeos en la capital libanesa. En este contexto, Tel Aviv ha manifestado su intención de establecer un área de «seguridad» en el sur del Líbano, más allá de 20 kilómetros de la frontera.
Acciones hostiles de Irán
Mientras tanto, Irán ha continuado sus acciones hostiles hacia sus vecinos árabes del golfo Pérsico, afectando a Baréin, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Informes destacan que el puerto de Shuwaikh en Kuwait sufrió «daños materiales» a causa de un ataque que, afortunadamente, no causó víctimas. Adicionalmente, el Ministerio de Defensa de Arabia Saudita indicó haber interceptado misiles y drones dirigidos a su capital, Riad.
Aviso de Israel y respuesta de EE.UU.
Las sirenas antiaéreas sonaron en Israel mientras el ejército se preparaba para interceptar los misiles iraníes. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió que Teherán «pagará un precio muy alto» por sus acciones, prometiendo que los ataques se intensificarán y ampliarán hacia nuevas metas estratégicas.
En el ámbito diplomático, el presidente Donald Trump había establecido un ultimátum a Irán para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, advirtiendo sobre la destrucción de las plantas energéticas en caso de no cumplir. Aunque inicialmente el plazo era inminente, Trump extendió el límite hasta el 6 de abril y aseguró que las conversaciones para poner fin al conflicto avanzan «muy bien». Sin embargo, Irán ha rebutado participar en cualquier negociación.











