Resultados que marcan un rumbo
El contundente apoyo a los candidatos demócratas en la alcaldía de Nueva York y en las gobernaciones de Nueva Jersey y Virginia durante la jornada electoral del martes refleja una creciente frustración de los estadounidenses con las políticas del presidente Donald Trump. Este resultado, a su vez, también envía una clara señal al establishment demócrata, exigiendo un cambio hacia liderazgos más novedosos y diferentes al estilo tradicional de Joe Biden.
El triunfo de Zehran Mamdani en Nueva York
En la ciudad de Nueva York, los votantes eligieron a Zohran Mamdani, un musulmán de 34 años nacido en Uganda y de padres indios, quien era prácticamente un desconocido en la política estatal hasta hace poco. Con un enfoque en el socialismo democrático, Mamdani prometió implementar transporte y cuidado infantil gratuito, reducir los alquileres y construir viviendas accesibles, así como abrir supermercados con alimentos subsidiados a bajos precios. Su campaña se centró en los temas que más preocupan a la población estadounidense actualmente: la economía y la inflación.
Resultados en otros estados
A pesar de no ser tan radicales como Mamdani, los demás candidatos demócratas en Virginia y Nueva Jersey también representaron un rechazo hacia la vieja guardia del partido. En Virginia, los electores eligieron a Abigail Spanberger como la primera mujer gobernadora del estado. Spanberger, de 46 años, es una ex legisladora centrista y ex agente de la CIA, conocida por criticar a Biden en situaciones clave de su presidencia.
En Nueva Jersey, la representante Mikie Sherrill, de 53 años, quien es abogada y piloto de combate, se alzó con la victoria como gobernadora después de haber tenido una carrera en el Congreso marcada por su oposición abierta a Nancy Pelosi, la influyente presidenta de la Cámara de Representantes.
Una advertencia para Trump
Los resultados del martes sirven como un aviso para Trump, quien intentó influir en la campaña de Nueva York y amedrentar a los votantes de Mamdani, incluso amenazando con recortar la ayuda federal y enviar tropas en caso de derrota. No obstante, sus esfuerzos fueron en vano, al igual que su apoyo a los candidatos republicanos en Nueva Jersey y Virginia, que no lograron triunfar.
Tras la publicación de los resultados, Trump reaccionó de la manera habitual, sin mostrar autocrítica. A través de Truth Social, argumentó que las pérdidas republicanas se debieron a que «Trump no estaba en la boleta electoral» y al shutdown que mantiene a cientos de miles de trabajadores del gobierno en licencia sin sueldo por la falta de acuerdo sobre el presupuesto en el Congreso. Este cierre ha superado los 35 días, convirtiéndose en el más prolongado de la historia.
Enfoque demócrata en la economía
Las campañas demócratas se centraron en la economía, un aspecto que representa la principal debilidad de la administración de Trump y las crecientes preocupaciones sobre los precios. Este enfoque resultó efectivo, logrando recuperar a minorías latinas y afroamericanas que se habían inclinado hacia el magnate en las elecciones pasadas.
Trump había prometido el año anterior reducir drásticamente la inflación al asumir el poder, sin embargo, esta promesa no se ha cumplido. Por el contrario, los ciudadanos han notado un aumento en los precios de alimentos y otros productos esenciales como la madera, herramientas y maquinaria, situaciones que están afectando negativamente al comercio global.
Caída en la popularidad de Trump
La popularidad de Trump se encuentra en declive, según una encuesta reciente de The Washington Post/ABC/Ipsos, donde el 59% de los encuestados desaprueba su gestión, mientras que solo el 41% la aprueba, el porcentaje más alto de desaprobación desde que asumió el cargo. En un promedio de encuestas de RealClearPolitics, sus índices más bajos se concentran en la gestión de la economía (54% de desaprobación), la inflación (60% de descontento) y la política exterior, mientras que sus calificaciones mejoran en temas de inmigración y seguridad.
En este contexto, los resultados electorales del martes deberían encender alarmas en el círculo de Trump, quien podría verse forzado a realizar cambios significativos de cara a las elecciones legislativas del próximo año. Al mismo tiempo, los demócratas tienen la responsabilidad de redefinir el partido en los próximos meses, con vistas a enfrentar a Trump.











