La ONU se prepara para votar una resolución crítica
El Consejo de Seguridad de la ONU llevará a cabo este martes una votación sobre una resolución destinada a garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, el texto de la resolución ha sido debilitado debido a la oposición de China respecto al uso de la fuerza, en un momento de alta tensión derivada del conflicto en Medio Oriente y sus repercusiones en los mercados energéticos globales.
Detalles sobre la iniciativa
La propuesta, promovida por Baréin, que actualmente preside el Consejo de Seguridad, tiene como objetivo proteger una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta. La nueva versión del borrador, no obstante, ha eliminado las referencias que autorizaban explícitamente acciones militares, una modificación necesaria para evitar un posible veto por parte de naciones como China y Rusia.
En lugar de permitir el uso de la fuerza, el texto actual “alienta encarecidamente a los Estados involucrados en la utilización de las rutas marítimas comerciales en el estrecho de Ormuz a coordinar esfuerzos defensivos y adecuados a las circunstancias”. Entre las acciones sugeridas se contemplan posibles escoltas de buques comerciales y medidas para disuadir bloqueos o interferencias.
Contexto de la votación
Esta votación en la ONU se produce en medio de una creciente escalada en el Medio Oriente. El cambio en el enfoque del documento es consecuencia de la firme oposición de China, que criticó una versión anterior que permitía “todos los medios defensivos necesarios”. Desde el gobierno chino alertaron que esta formulación podría “legitimar el uso ilegal e indiscriminado de la fuerza” y escalar aún más el conflicto.
Las negociaciones previas han incluido varios borradores y retrasos en las votaciones, con el fin de lograr un consenso mínimo entre los miembros permanentes con derecho a veto: Reino Unido, China, Francia, Rusia y Estados Unidos. Para su aprobación, la resolución necesita al menos nueve votos favorables y la ausencia de vetos.
Afectaciones en el mercado energético
El debate en la ONU se lleva a cabo en un contexto donde los precios del petróleo han aumentado notablemente tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero. Este conflicto, que ha persistido por más de cinco semanas, ha provocado el cierre casi total del estrecho por parte de Teherán, afectando una vía por la cual transita cerca del 20% del suministro energético mundial.
Posturas de los actores involucrados
Por un lado, Irán ha reiterado su deseo de alcanzar un fin duradero del conflicto, aunque rechaza las presiones para reabrir el estrecho. Por otro lado, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha intensificado su retórica, advirtiendo que el país podría ser “eliminado” si no se cumple el plazo para llegar a un acuerdo. Estados Unidos y sus aliados están promoviendo medidas para asegurar la navegación.
Por su parte, el canciller chino, Wang Yi, después de conversar con su homólogo ruso, destacó que la prioridad debe ser un alto el fuego inmediato. China, siendo el principal comprador de petróleo que pasa por el estrecho, busca evitar una escalada que comprometa el flujo energético y profundice la crisis internacional.
En resumen, la votación en la ONU se configura como un intento de encontrar un equilibrio entre evitar una escalada militar y garantizar la seguridad en una de las rutas comerciales más cruciales del mundo.











