Prueba exitosa del Hai Kun
El pasado jueves, Taiwán llevó a cabo con éxito la primera prueba de inmersión de su primer submarino de ataque, el Hai Kun, también conocido como Narwhal. Este desarrollo representa un hito significativo en la modernización de las fuerzas navales taiwanesas ante la creciente presión militar ejercida por China.
Características del submarino
La embarcación, designada como SS-711, realizó su inmersión inicial en las aguas poco profundas del puerto de Kaohsiung, en el sur de Taiwán, a las 10 de la mañana (23:00 del miércoles en Argentina), tras meses de pruebas en superficie y en dique. El Hai Kun tiene una longitud aproximada de 70 metros y un desplazamiento de 2,500 toneladas bajo el agua, clasificándose como un submarino convencional de ataque.
Su sistema de propulsión es diésel-eléctrico, lo cual es característico de submarinos no nucleares, permitiendo operar silenciosamente bajo el agua mediante energía eléctrica que se recarga a través de motores diésel. Además, su diseño de casco está inspirado en modelos europeos previos y presenta un perfil hidrodinámico moderno que mejora la maniobrabilidad y reduce la firma acústica cercana a la costa taiwanesa.
Armamento y capacidades
En cuanto a su armamento, el Hai Kun está dotado con seis tubos lanzatorpedos de 533 milímetros, capaces de disparar los torpedos pesados Mk-48 Mod 6, de origen estadounidense, que son de los más avanzados del mercado. La nave también tiene la capacidad técnica para lanzar misiles antibuque Harpoon y colocar minas navales en situaciones de combate.
El sistema de combate y gestión de sensores ha sido desarrollado con el apoyo de empresas de defensa occidentales, como Lockheed Martin, y está diseñado para operar con eficacia en misiones de vigilancia, interdicción y defensa de rutas marítimas estratégicas.
Un avance en la defensa de Taiwán
El Hai Kun es el primero de hasta ocho submarinos planificados bajo el programa Indigenous Defense Submarine (IDS), cuyo objetivo es dotar a Taiwán de una capacidad de combate submarina que complemente su defensa asimétrica frente a China. A pesar de los retrasos y desafíos técnicos desde sus inicios, que las autoridades taiwanesas atribuyen a la complejidad del proyecto y la presión china sobre proveedores, se han superado los ensayos básicos.
Con la finalización exitosa de los ensayos de navegación y la entrada en la fase de pruebas sumergidas, las autoridades estiman que el Hai Kun será entregado oficialmente a la Armada taiwanesa una vez que todas las capacidades operativas se validen.
Contexto estratégico
Para Taiwán, que se autogobierna desde 1949 mientras que Beijing lo reclama como parte de su territorio, tener un submarino de fabricación propia es un avance estratégico. Las maniobras militares chinas en los alrededores de la isla han aumentado, lo que convierte la capacidad submarina en un factor disuasivo primordial ante operaciones hostiles.
Los submarinos son esenciales en cualquier estrategia de defensa marítima moderna debido a su capacidad para atacar buques y otros submarinos. Esto es crucial cuando un país enfrenta a una fuerza adversaria con una superioridad numérica y tecnológica significativa.
Con la realización de estos ensayos y la incorporación futura de más unidades, Taiwán busca reforzar su disuasión submarina, dificultar cualquier plan de bloqueo o invasión y garantizar rutas vitales en el occidente del Pacífico, donde la tensión con Beijing ha dominado la agenda de seguridad regional.











