La postura del gobierno respecto a la industria
En medio de crecientes tensiones con el sector industrial derivadas de la avalancha de importaciones y la falta de medidas que protejan la producción local, Pablo Lavigne, secretario de Coordinación de Producción, cuestionó las demandas de los industriales. Durante un evento en el anexo de la Facultad de Económicas de la UBA, el funcionario defendió la **apertura del comercio exterior**, la desregulación y la necesidad de una menor intervención del Estado en la economía.
«Dado el dinamismo del sector privado, la Inteligencia Artificial y la regulación, el Estado siempre va por detrás. La mejor política pública es la inexistencia», afirmó el miércoles por la tarde ante un auditorio compuesto por estudiantes y graduados.
Respuestas del sector industrial
Días antes, Paolo Rocca, CEO de Techint, había expresado preocupaciones en una conferencia de la UIA respecto al creciente ingreso de importaciones de productos como lavarropas y heladeras. En un contexto de reducciones arancelarias y un fuerte aumento en la adquisición de bienes de consumo, que alcanzó los US$ 9.500 millones en apenas diez meses, Rocca advirtió que esto podría forzar a muchas empresas a optar entre seguir produciendo o cerrar y depender de materiales importados.
Rocca reconoció el proceso de reestructuración económica impulsado por el gobierno de Javier Milei, al tiempo que subrayó la necesidad de implementar una «política monetaria e industrial». También abogó por reformas tributarias, laborales y educativas, y sugirió una revisión de la inserción internacional de Argentina mediante una «apertura racional» y el establecimiento de una «estructura industrial sólida». Estas observaciones parecen haber motivado las declaraciones de Lavigne el pasado miércoles.
Debate y perspectivas
Lavigne destacó que el kirchnerismo había fracasado en la simplificación y transparencia, y que se necesita «empezar de cero» ya que el Estado tiene limitaciones en el desarrollo de software. «Nuestro primer objetivo es la estabilidad y el segundo la desregulación. Si no nos integramos, no podremos competir con el IVA de países como Chile y España.», expresó el coordinador de Producción durante un debate titulado «Políticas públicas para el desarrollo productivo» en el que participó junto a figuras destacadas como Rogelio Frigerio, gobernador de Entre Ríos, y Maximiliano Pullaro, gobernador de Santa Fe.
En la discusión, Larreta enfatizó la relevancia del respaldo estatal en los campos de investigación y desarrollo, Pullaro alertó sobre la carga financiera que ahora asumen las provincias, Frigerio abogó por un retorno al sector privado, y Acosta afirmó que siempre existe la oportunidad de aplicar políticas de desarrollo productivo.
En su intervención, Lavigne reiteró que «abrir mercados no es una política productiva» y resaltó el papel que tiene la secretaría de Educación en la formación de capital humano. Criticó la función de los organismos públicos al mencionar que «al final del día, solo cuatro o cinco empresas se benefician». Además, cuestionó el valor de investigaciones realizadas por el INTI y el INTA.
Lavigne también señaló que las expectativas empresariales no son por un Estado que «no cierre todo», sino que solicitan una gestión en el día a día, con apertura de mercados y simplificación de aduanas. «El Estado raramente puede hacerlo de manera eficiente; sorprendentemente, habrá que hallar un balance donde se cumplan las condiciones», concluyó, afirmando que el rol del Estado debería ser significativamente menor en la política productiva.











