Un avance inesperado en cirugía robótica
A lo largo de los años, la concepción de que un cirujano pudiera realizar una operación a un paciente sin estar presente físicamente en la misma sala parecía algo sacado de una historia de ciencia ficción. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en The BMJ indica que esta idea está comenzando a materializarse, ya que se han llevado a cabo cirugías robóticas a miles de kilómetros de distancia con resultados comparables a las intervenciones tradicionales.
Detalles del estudio
El estudio fue conducido por un equipo de investigación de China que examinó la seguridad y eficacia de la telecirugía, que se refiere a la realización de procedimientos quirúrgicos mediante robots operados a distancia por un cirujano, utilizando un enlace de video seguro y en tiempo real. Para esta investigación, se seleccionaron 72 pacientes, quienes fueron divididos aleatoria y equitativamente en dos grupos:
- Cirugía robótica convencional con el cirujano presente.
- Cirugía robótica realizada de forma remota.
Las intervenciones involucradas fueron dos procedimientos urológicos comunes:
- Prostatectomía (extirpación de la próstata).
- Nefrectomía parcial (extracción de un tumor renal).
El parámetro principal evaluado fue el éxito quirúrgico, comparando complicaciones, estabilidad del sistema y resultados inmediatos.
Resultados del estudio
Los investigadores llegaron a la conclusión de que los resultados de la telecirugía no fueron inferiores a los de la cirugía robótica realizada de forma presencial. Además, el sistema demostró su estabilidad incluso cuando el cirujano se encontraba a distancias que variaban entre 1,000 y 2,800 kilómetros.
En el artículo de The BMJ, los autores comentaron: “La telecirugía ha evolucionado durante más de tres décadas, progresando de su concepción a la exploración clínica avanzada. No obstante, sigue existiendo una escasez de evidencias sólidas que confirmen su fiabilidad.” También agregaron: “Este estudio, como primer ensayo controlado aleatorizado en el ámbito de la telecirugía, establece que su fiabilidad no es inferior a la de la cirugía local estándar.”
Interés por el avance tecnológico
Más allá de las implicaciones tecnológicas, los autores destacan que la telecirugía podría desempeñar un papel vital en escenarios donde el acceso a médicos especializados es escaso. Los contextos mencionados incluyen:
- Hospitales rurales carentes de cirujanos especializados.
- Áreas geográficamente remotas.
- Regiones afectadas por desastres naturales o conflictos armados.
En tales circunstancias, la opción de que un especialista opere de forma remota podría contribuir a disminuir la necesidad de desplazamientos, tiempos de espera y disparidades en el acceso a tratamientos complejos.
Advertencias de los expertos
A pesar de los resultados prometedores, algunos especialistas piden cautela. Naeem Soomro, profesor de urología y miembro del consejo del Real Colegio de Cirujanos de Inglaterra, reconoció el avance, pero estableció límites: “La telecirugía es un desarrollo emocionante que ofrece mayor flexibilidad y acceso a experiencia especializada. A pesar de esto, los primeros hallazgos indican que podría ser viable para procedimientos urológicos específicos, pero se debe proceder con precaución antes de su adopción masiva.”
Asimismo, Soomro subrayó que el estudio no aborda cuestiones cruciales, tales como:
- Resultados clínicos a largo plazo.
- Análisis de costo-beneficio.
- Capacitación del personal médico.
- Experiencia subjetiva de los pacientes.
- Protocolos de seguridad y gobernanza.
“Los riesgos para los pacientes aún no se entienden completamente, y los hallazgos actuales no demuestran que igualen la seguridad y eficacia de la cirugía robótica convencional en la práctica habitual”, concluyó.
Preguntas y desafíos futuros
Desde una perspectiva más amplia, la telecirugía plantea inquietudes que van más allá del empleo de la tecnología. La medicina no solo se basa en la precisión técnica, sino también en factores como la organización de los sistemas de salud, la formación profesional y la confianza de los pacientes. Las preguntas éticas, legales y culturales son fundamentales: ¿quién asume la responsabilidad en caso de un error?, ¿qué infraestructura es indispensable?, ¿cómo se asegura la seguridad de la transmisión? y ¿qué pacientes son realmente aptos para estos procedimientos?
Un futuro por explorar
Tanto los autores del estudio como los expertos externos coinciden en que es necesario realizar investigaciones más amplias antes de considerar una implementación generalizada. La telecirugía no reemplaza la cirugía robótica convencional en la actualidad, pero podría convertirse en una herramienta complementaria para abordar brechas de acceso y responder a situaciones excepcionales. Como concluyen los investigadores, el avance es tangible, pero su incorporación a la práctica diaria dependerá de más que solo la tecnología: será necesario contar con evidencia sólida, marcos regulatorios robustos y una evaluación cuidadosa del impacto en la salud de los pacientes.











