Hábitos clave para la salud del cerebro
La salud cerebral y mental es fundamental, y para lograrla, es esencial adoptar prácticas diarias que van más allá de simplemente dormir bien, comer nutritivamente y hacer ejercicio. Según el neurofisiólogo clínico Óscar Larrosa, un experto español en medicina del sueño, cuidar la mente empieza por atender el cuerpo y respetar los ritmos naturales del cerebro.
Rutinas y hábitos saludables
Larrosa destaca que mantener hábitos cronobiológicos y circadianos adecuados es primordial. Esto significa establecer horarios regulares para dormir y mantenernos activos durante el día, así como gestionar nuestra exposición a la luz y la oscuridad. La cena debe ser temprano y las comidas saludables son fundamentales para contribuir a nuestro bienestar.
La estabilidad mental y cerebral a largo plazo, según el especialista, se ve influenciada por mantener rutinas que respeten la biología personal. No es suficiente con comer adecuadamente; también es crucial hacerlo en los horarios correctos. «La calidad de los nutrientes y el momento en que se consumen son esenciales para el funcionamiento del cerebro. Es preferible reducir el consumo de alimentos procesados, especialmente los ultraprocesados, siguiendo las guías de la dieta mediterránea«.
La importancia del ejercicio y la gestión del estrés
El ejercicio físico desempeña un rol importante en nuestra salud mental. Larrosa menciona que hay evidencia de que una actividad física adecuada ayuda a gestionar el estrés y las emociones, además de mantener en buen estado la salud cerebral. Las personas que llevan un estilo de vida sedentario tienden a envejecerse más rápido y su capacidad cognitiva se ve comprometida.
También recalca la necesidad de gestionar adecuadamente el estrés, especialmente en entornos urbanos o para individuos con temperamentos exigentes. «Es importante crear herramientas para manejar las preocupaciones, ya sean personales o con la ayuda de profesionales cuando la situación lo requiera».
Relaciones interpersonales y calidad del sueño
Las relaciones humanas son otro pilar esencial para nuestra salud mental. Larrosa advierte que el aislamiento social está en aumento, y esto puede resultar en problemas físicos y mentales, especialmente cuando se busca llenar ese vacío con adicciones, ya sean químicas o conductuales, como el uso excesivo de tecnología.
El sueño juega un papel crítico en la salud cerebral; Larrosa sostiene que una buena calidad de sueño es quizás la medida más importante. Durante el sueño profundo se eliminan las toxinas del cerebro y se consolidan los recuerdos, mientras que en la fase REM se regula la gestión emocional. «Si la calidad del sueño no es adecuada, las demás medidas no serán efectivas».
La variabilidad en la aplicación de hábitos según la edad
Estos hábitos son aplicables a todas las edades, aunque con algunos matices. Larrosa aclara que en niños y preadolescentes es vital comenzar a integrar estos hábitos, mientras que en adolescentes y adultos jóvenes es clave gestionar el riesgo de adicciones y emociones. En adultos, la prioridad debe ser la gestión del estrés y el ritmo de vida.











