Incidente en la Maratón Internacional de Incheon
Un inquietante forcejeo entre una corredora y su entrenador ha generado revuelo tras la conclusión de la Maratón Internacional de Incheon, celebrada en Corea del Sur. Después de completar la exigente prueba de 42.195 kilómetros, Lee Su-min cruzó la línea de meta y su entrenador, Kim Wan-ki, intentó envolverla en una manta, un gesto que fue mal recibido por la atleta, quien luchó por liberarse de su agarre en múltiples ocasiones.
El malestar de la atleta
La reacción de Lee fue ampliamente discutida en las redes sociales, ya que la corredora calificó la situación de un «exceso de contacto físico» que le provocó estrés y dolor, llevándola a buscar atención médica. Se destacó que Lee, de 33 años, terminó la carrera con un tiempo de dos horas, 24 minutos y 41 segundos, contribuyendo a que su equipo se alzara con el primer lugar.
Declaraciones de Lee Su-min
Después del incidente, Lee decidió compartir su experiencia a través de una publicación en su cuenta de Instagram, donde mostró una fotografía en blanco y negro en el momento de cruzar la meta, justo antes del altercado. En su mensaje, explicó: «Quiero contarles exactamente lo que experimenté en relación a la controversia por el contacto físico que ocurrió poco después de la meta».
Lee subrayó que no consideró la situación como «acoso sexual«, sino como un momento doloroso. «La esencia del problema no está en si hubo intención sexual, sino en el hecho de que sentí un dolor extremo debido al fuerte contacto físico inesperado justo después de cruzar la meta», añadió la corredora, quien sintió un fuerte dolor en el pecho debido al agarre de su entrenador.
Reacciones y medidas posteriores
Lee expresó su sorpresa y descontento por la «conducta inaceptable» de su entrenador. Tras el incidente, remarcó que tuvo una conversación directa con él, señalando: «Me tiraste demasiado fuerte justo después de terminar, lo que me causó dolor». Sin embargo, no recibió una disculpa tangible y el entrenador evitó reconocer sus acciones.
También se está llevando a cabo una investigación sobre el acontecimiento, mientras el entrenador negó su responsabilidad en un video. Lee mencionó que fue confuso y difícil ver a alguien que debería protegerla no tomar un enfoque adecuado tras lo sucedido.
Recuperación y futuros pasos
La atleta, que ha estado en recuperación tras una estancia hospitalaria de dos semanas, comentó sobre la presión que ha sentido en relación a su rendimiento y su contrato. «Brindé rigurosos detalles sobre los hechos durante la investigación y no tengo intención de exagerar o distorsionar», afirmó. Además, explicó que encontró el valor necesario para declarar su experiencia con la esperanza de prevenir situaciones similares en el futuro.
Finalizó lamentando el impacto de la controversia: «Me preocupa si la renovación del contrato de mi equipo se resolverá adecuadamente». En respuesta, el entrenador afirmó ante la prensa que su comportamiento fue parte de una rutina estándar destinada a proteger a los atletas tras completar la maratón, aunque reconoció que su gesto pudo haber sido interpretado como inapropiado.











