Un mural simbólico cubierto en Mar del Plata
En Mar del Plata, el mural titulado «30 Mil Motivos«, ubicado en el Centro Cultural Osvaldo Soriano, ha sido completamente cubierto con pintura en un acto que ha desatado un intenso debate sobre la gestión del patrimonio cultural. Esta obra, creada por el reconocido artista local Osmar Freites y que rinde homenaje a los 30 mil desaparecidos de la dictadura militar argentina, fue inaugurada en 2014.
Las repercusiones del acto
La situación fue documentada y compartida en redes sociales, lo que rápidamente convirtió al mural en un punto de controversia entre diversos sectores políticos y culturales. La concejal Melisa Centurión fue quien hizo la denuncia inicial, calificando la acción como un «acto de vandalismo insólito» que podría estar vinculado a la administración del gobierno local.
Más allá de la discusión estética y simbólica que genera, esta acción ha provocado reacciones administrativas inmediatas. Centurión declaró que está impulsando un proyecto de investigación para evaluar si la eliminación del mural representa algún tipo de delito o infracción relacionada con la protección del patrimonio cultural. Además, hizo un llamado a la comunidad artística de Mar del Plata y a las organizaciones de Derechos Humanos, como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, para coordinar esfuerzos en la restauración de la obra dañada.
La concejal anunció en sus redes sociales que «el lunes a primera hora» presentará una iniciativa para investigar la posible comisión de delitos relacionados con este acto vandálico. Centurión apuntó que esta medida proviene de sectores alineados ideológicamente con el actual gobierno nacional, indicando que este acto puede considerarse una «provocación» al proceso de memoria colectiva que el país ha tratado de construir.
Importancia del mural y respuesta del municipio
El mural «30 Mil Motivos» ha sido un elemento crucial en la escena cultural de Mar del Plata, destacándose por su valor memorial y su relevancia en los debates sobre derechos humanos desde su presentación en 2014. Freites, conocido por su compromiso con la memoria, falleció en junio de 2015, y su legado sigue vigente en la obra.
Centurión subrayó que lo acontecido va más allá de la gestión administrativa, afirmando: «No vamos a permitir que la ignorancia negacionista intente ‘blanquear’ la historia trágica de los argentinos». También reclamó disculpas públicas a la familia de Freites y a las organizaciones afectadas.
La obra se develó en el contexto del Día Nacional por la Memoria, la Verdad y la Justicia. En aquella ocasión, el entonces secretario de Cultura, Leandro Laserna, expresó su orgullo por utilizar el arte como un medio de repudio a situaciones de injusticia en el país.
Desde el municipio, fuentes del Poder Ejecutivo informaron que la eliminación del mural se debió a la necesidad de reparaciones en la medianera, ya que la propietaria de la vivienda había presentado una solicitud por filtraciones en la pared. Aclararon que el mural es de propiedad privada y no parte de las instalaciones municipales, y que la dueña planea autorizar una nueva pintura artística una vez terminadas las obras de reparación.











