Una fiesta que se tornó en pesadilla
El tan esperado evento para los alumnos de la Escuela de Comercio N.º 19 de Eldorado, en Misiones, se convirtió en una verdadera pesadilla para las familias. Durante meses, los padres habían estado ahorrando un total de 17 millones de pesos para celebrar la fiesta de egresados, programada para este fin de semana. Sin embargo, el día de la celebración se enteraron de que nada estaba pagado.
La situación desesperante de los padres
La madre responsable del dinero, identificada como Romina E., aparentemente había jugado la suma en un casino y actualmente es intensamente buscada por las autoridades. Las familias, al llegar al salón, se dieron cuenta de que no había servicios contratados como el DJ, la locución, el catering ni el fotógrafo, lo que generó una profunda desilusión.
Myrian Martínez, madre de una de las egresadas, expuso: «Pensamos que era una broma de mal gusto, pero cuando llegamos al salón nos dimos cuenta de que no había nada». Además, Mónica, otra madre, comentó sobre la ingenuidad que tuvieron al confiar en una sola persona para la organización. Relató que durante meses habían solicitado contratos y rendiciones, pero solo recibieron evasivas.
El impacto emocional y la respuesta comunitaria
«Ver llorar a tu hijo porque se le cae la noche que esperó durante años es lo más doloroso. Pasamos de un día soñado a algo que rozó el terror,» compartió Martínez, quien añadió que cada una de las 35 familias afectadas había aportado cerca de 480 mil pesos desde abril.
Ante la situación, un padre que ejerce como abogado presentó una denuncia penal por estafa. Según los testimonios, la acusada inicialmente alegó un robo, pero luego confesó tener problemas de ludopatía, lo que aumenta las sospechas sobre su destino del dinero.
Organización de una nueva celebración
Con la investigación en marcha y los esfuerzos por encontrar a Romina E. en curso, los padres movilizaron rápidamente recursos para organizar una nueva fiesta. «Muchos aportaron dinero en el instante, mientras que otros colaboraron con comida. Todo se realizó de manera informal y gracias a la buena voluntad de los proveedores,» señaló un padre, resaltando la solidaridad de los colaboradores, incluyendo el salón, el DJ y el fotógrafo.
A pesar de la adversidad, los estudiantes decidieron no dejar que los problemas de los adultos afectaran su celebración y permitieron que la hija de la mujer involucrada también se uniera a la fiesta.











