Un macabro descubrimiento en pleno enclave turístico
Una nueva manifestación de violencia extrema se ha registrado en Ecuador, evidenciando una vez más el avance del crimen organizado. En la playa de Puerto López, en la provincia de Manabí, fueron encontradas cinco cabezas humanas colgadas, junto a un mensaje intimidatorio.
Detalles del hallazgo
Este hallazgo se produjo el pasado domingo alrededor de las 8:40 de la mañana, cuando transeúntes que paseaban por la playa del sector Álamos dieron aviso a la policía al notar los restos humanos visibles frente al mar y cerca de un hotel. Los efectivos de la Policía Nacional confirmaron la presencia de cinco cabezas suspendidas con cuerdas, colocadas sobre dos cañas enterradas en la arena.
La escena, expuesta a plena luz del día, generó una profunda conmoción entre los residentes, turistas y comerciantes de la zona. En redes sociales, se divulgaron imágenes que mostraban los restos atados a estructuras de madera, visibles desde diferentes puntos de la playa. Las autoridades también encontraron una tabla que contenía un mensaje amenazante que decía: “El pueblo es de nosotros. Sigan saliendo a robar a los pescadores y a seguir pidiendo carnet de vacuna, que ya los tenemos identificados.” En el contexto ecuatoriano, la palabra «vacuna» hace referencia a las extorsiones impuestas por las bandas a la población.
Identificación de las víctimas
De acuerdo con información de medios locales, familiares de personas reportadas como desaparecidas se dirigieron al lugar y lograron identificar de manera preliminar a cuatro de las víctimas: Pedro Ángel Mero Muñoz, de 34 años; Jorge Luis Quijije Quijije, de 22; Anthony Bartolo Anchundia Figueroa, de 20; y Bernardo Ramón Medranda Mendoza, de 24. Se supo que tres de ellos no tenían antecedentes penales, mientras que Medranda tenía una causa previa por porte de armas. La identidad de la quinta víctima aún se encuentra sin confirmar oficialmente.
Operativos y contexto de la violencia
Equipos de Criminalística y de la Dinased llevaron a cabo el levantamiento de los restos y un amplio operativo en la zona, en busca de otros indicios relacionados con el crimen. Estas labores se extendieron por varias horas bajo un fuerte despliegue policial, aunque no se reportaron hallazgos adicionales. Posteriormente, las cabezas fueron trasladadas al Centro Forense de Manta para las investigaciones pertinentes.
Este incidente se enmarca en una serie de ataques violentos recientes en Puerto López, donde se han registrado incidentes armados que dejaron al menos nueve muertos, entre ellos una niña, a finales de diciembre. El ataque más grave tuvo lugar en el barrio San Pedro, una zona conocida por la comercialización de mariscos y avistamiento de ballenas, donde un grupo armado atacó a civiles y se dio a la fuga sin ser detenido.
Fuentes policiales mencionan que estos actos podrían estar relacionados con disputas internas del grupo criminal Los Choneros por el control territorial y actividades ilícitas. Las autoridades investigan si la exposición de los restos es una escalada en esos conflictos o un mensaje de disciplinamiento dirigido a bandas rivales y a la población.
Ecuador está atravesando uno de los momentos más críticos en materia de seguridad, cerrando 2025 con una tasa récord de homicidios de cerca de 52 por cada 100.000 habitantes. Su ubicación estratégica lo ha convertido en un corredor clave de narcotráfico, y hechos como el de Puerto López reflejan la brutalidad con la que las organizaciones criminales luchan por el control en la región.











