El acceso limitado al crédito hipotecario
En Argentina, el crédito hipotecario existe, pero su acceso es extremadamente limitado: se otorgan pocos préstamos y la mayoría de los potenciales compradores no cumple con los requisitos. Aquellos que sí califican han sido prácticamente absorbidos por el sistema, dejando a un gran número de interesados fuera de la posibilidad de adquirir una vivienda. No obstante, en este particular contexto financiero, el mercado inmobiliario no se ha paralizado. Los desarrolladores y las inmobiliarias han tomado la iniciativa, innovando para mantener activa la economía del sector.
Alternativas innovadoras en financiamiento
Los créditos disponibles actualmente solo son aplicables a inmuebles que ya están escriturados. Aunque desde hace tiempo se mencionan los créditos divisibles y las hipotecas para proyectos en desarrollo, los bancos aún no han comenzado a ofrecer estas opciones, a pesar de que se reglamentaron en la Resolución 2/2025 publicada en el Boletín Oficial de julio de 2025.
La necesidad de contar con financiamiento ha llevado a empresas como D’Aria Propiedades, junto a LÖWE y MMP Group, a crear mecanismos que funcionen como hipotecas privadas, accesibles y adaptadas a la realidad local. Sin embargo, se requiere no solo ingenio para su implementación, sino también una sólida base financiera y la confianza respaldada por un grupo de compradores.
Planes de pago flexibles y accesibles
Un ejemplo del compromiso por innovar es el proyecto de LÖWE en Saavedra, que ofrece planes de financiamiento de hasta 180 cuotas, con tasas similares a las bancarias y requisitos mucho más flexibles. Esto ha generado una alternativa real para aquellos que el sistema formal ha dejado fuera.
Anticipo diferido y cuotas en pesos
Por su parte, el nuevo desarrollo de MMP Group, llamado Cabildo Blvd en Belgrano, presenta un esquema que facilita la entrada al mercado. Permite abonar cuotas en pesos, durante un período en el que el mercado está tradicionalmente dolarizado, y difiere el anticipo —en dólares— hasta un año y medio después de la firma del boleto. Así, el comprador puede asegurar una unidad mientras se toma el tiempo necesario para reunir el capital requerido.
Transformando el alquiler en inversión
Una propuesta interesante es el desarrollo Charlone, ubicado en Villa Ortúzar, una zona contigua a Belgrano R y Colegiales. Este edificio, que ya se encuentra en una fase avanzada de construcción con entrega prevista a fin de año, ofrece posesión casi inmediata dentro de los 30 días posteriores a la firma del boleto. El esquema combina un pago inicial del 50% al momento de firmar y el resto en 48 cuotas con un interés del 10% anual bajo el sistema francés. Esto permite al comprador acceder rápidamente a su vivienda y comenzar a pagar el saldo después, convirtiendo lo que solía ser alquiler en una inversión propia.
Una respuesta necesaria a la falta de crédito
Además de estas iniciativas, los modelos de financiamiento continúan diversificándose: los anticipos se han reducido o se difieren meses después de la firma del contrato; las cuotas pueden extenderse más allá de la entrega de la unidad; se ofrecen opciones de pago tanto en pesos como en dólares; y los saldos anticipados no tienen descuentos, pero permiten evitar intereses futuros. La lógica detrás de estos esquemas es ampliar la base de compradores, aquellos que han quedado excluidos del sistema hipotecario, y sostener el flujo de fondos para las obras.
Un panorama desafiante para los desarrolladores
A pesar de que financiar no formaba parte de la función de los desarrolladores, ahora deben asumir este rol para que las obras continúen. En un mercado de alta gama, donde inversores y nuevos compradores buscan ingresar, ofrecer alternativas de financiamiento resulta crucial. En la Argentina actual, los desarrolladores se han transformado en constructor-financistas, obligados a idear esquemas que mantengan activo el mercado. La colaboración con inmobiliarias como D’Aria Propiedades, que aportan cartera de clientes y asesoran en la comunicación de estas opciones, es esencial para que este modelo sea exitoso.
“Hoy, el desafío no es solo diseñar proyectos arquitectónicos, es también crear planes de acceso”, reflexiona Belisario Balestra, director de LÖWE. “El esfuerzo adicional, junto con D’Aria, en dar visibilidad y confianza a estos modelos, es lo que permite que más familias puedan acceder a la propiedad”.











