Mantener la frescura de los alimentos en la heladera
Conservar la frescura de frutas y verduras en la heladera puede resultar un reto. Frecuentemente, estos productos se humedecen, se deterioran con mayor rapidez o se desechan antes de lo esperado. Además, se suma la tarea constante de limpiar y organizar el electrodoméstico. Sin embargo, existe un truco doméstico sencillo pero muy efectivo: colocar una esponja dentro de la heladera, especialmente en el cajón destinado a frutas y verduras.
El funcionamiento del truco de la esponja
La efectividad de este método radica en la capacidad absorbente de la esponja. En los cajones de frutas y verduras, es común la acumulación de humedad, lo que acelera la descomposición de los alimentos y fomenta el crecimiento de moho. Al introducir una esponja nueva y seca, se absorbe el exceso de humedad, previniendo su condensación en las paredes del cajón y contribuyendo a la reducción del deterioro de las frutas y verduras. Este método también es útil para evitar los malos olores que surgen cuando los alimentos comienzan a descomponerse.
Instrucciones para aplicar el truco
- Selecciona una esponja nueva y completamente seca: Es crucial que no contenga restos de detergente ni productos químicos, ya que estará en contacto directo con los alimentos.
- Coloca la esponja en el cajón de frutas y verduras: Puedes situarla en un rincón o dejarla suelta entre los productos.
- Revísala semanalmente: Si se encuentra muy húmeda, exprímela o reemplázala por una nueva.
- Manténla limpia: Lávalas con agua caliente y vinagre, o con bicarbonato de sodio, para evitar la acumulación de bacterias.
Precauciones a considerar
- Utiliza exclusivamente esponjas nuevas y limpias: Es fundamental que la esponja nunca haya sido utilizada para lavar platos o limpiar otras áreas de la casa, para evitar la transferencia de gérmenes o residuos químicos.
- Inspección y cambio semanal: La esponja, al absorber humedad, puede transformarse en un foco de bacterias y moho. Revisa su estado al menos una vez por semana. Si se encuentra saturada o emite mal olor, debe ser sustituida inmediatamente.
- Limpieza profunda ocasional: Si decides reutilizarla, asegúrate de lavarla adecuadamente con agua caliente y vinagre o bicarbonato de sodio, asegurándote de enjuagarla bien para eliminar cualquier residuo antes de volver a colocarla con las frutas y verduras.
- Selecciona la esponja adecuada: Opta por esponjas simples de celulosa, sin capas abrasivas ni tratamientos químicos pre-incorporados, ya que estas sustancias no deben estar en contacto directo con los alimentos.











