Punto de inflexión para el Príncipe Andrés
Recientemente, el Príncipe Andrés de York ha enfrentado un cambio drástico en su relación con la Casa de Windsor, tras haber esquivado numerosos escándalos durante las últimas cuatro décadas. Sin embargo, su conexión con Jeffrey Epstein ha resultado en su aislamiento de la vida pública, convirtiéndose en un problema de reputación para la monarquía británica.
Consecuencias de la presión mediática
El Rey Carlos III tomó la decisión de retirar títulos y privilegios al príncipe, una acción motivada tanto por la creciente presión de los medios como por una estrategia de autoprotección institucional. La monarquía busca distanciarse de vínculos considerados perjudiciales y de conductas que contrastan con las expectativas públicas de responsabilidad.
Gradual declive del príncipe Andrés
- Su amistad cercana con Jeffrey Epstein y las acusaciones de abuso sexual realizadas por Virginia Giuffre cuando ella era menor marcaron sus años de funciones oficiales.
- En 2019, el príncipe Andrés se retiró de la vida pública, afectado por la creciente desaprobación entre la ciudadanía británica al percibir lo que consideraban una impunidad real.
Retiro de títulos y honores
En enero de 2022, la difunta Reina Isabel II le había retirado sus títulos militares y patronazgos, lo que anticipó el desenlace que se concretaría posteriormente. El 30 de octubre de 2025, el Palacio de Buckingham comunicó oficialmente que el Rey Carlos III había iniciado un proceso para despojar al príncipe Andrés de su estilo, títulos y honores. El príncipe ya no será identificado como “Príncipe de York” ni usará el tratamiento de “Su Alteza Real”; en adelante será conocido como Andrew Mountbatten Windsor.
Esta decisión es parte de la intención de la monarquía de desvincularse de Andrés después de las noticias sobre su asociación con Epstein y la gran repercusión negativa en su reputación.











