Agostina Páez enfrenta una situación crítica en Brasil
La abogada e influencer argentina Agostina Páez, detenida en Brasil tras ser acusada de realizar gestos racistas hacia empleados de un bar en Río de Janeiro, ha manifestado su profunda angustia al declarar que «estoy pasando un infierno«. La situación se desencadenó el pasado 14 de enero, cuando surgió una discusión relacionada con el pago de la cuenta en el bar.
Los hechos denunciados
Según la denuncia, un empleado revisó las cámaras de seguridad del establecimiento y supuestamente observó a Páez imitando a un mono y haciendo sonidos despectivos, mientras pronunciaba la palabra «mono». Este incidente fue registrado y posteriormente se volvió viral en las redes sociales, lo que derivó en su detención.
La defensa de Agostina Páez
En su defensa, Páez argumentó que los acontecimientos ocurrieron en un ambiente de alta tensión, donde ella y sus amigas se sintieron intimididas. Culpó a algunos empleados de añadir consumos no solicitados y afirmó que estos realizaron gestos obscenos mientras se reían y grababan. «Comenzaron a tocarse sus partes íntimas, como insinuando que algo nos iba a pasar», alegó Páez, quien explicó que esta situación provocó una reacción inapropiada de su parte. Posteriormente, optó por contratar un abogado en Brasil para solicitar las grabaciones de seguridad que, según su defensa, podrían aclarar los hechos.
Medidas judiciales y respaldo consular
El abogado de Páez calificó la restricción de colocar una tobillera electrónica como una medida «desmesurada», argumentando que su cliente no tiene antecedentes penales y ha mostrado disposición para colaborar con la justicia. Sin embargo, las autoridades judiciales brasileñas han decidido mantener a Páez bajo control electrónico en el país hasta que se esclarezca su situación procesal.
Desde el Consulado argentino en Brasil se ha confirmado que se brindará asistencia a la ciudadana, aunque se ha precisado que no intervendrán en el proceso judicial, ya que es una causa que debe ser manejada exclusivamente por la justicia local. Actualmente, la investigación sigue en curso, enfrentando Páez la posibilidad de penas de entre 2 y 5 años de prisión por el delito de racismo, sin posibilidad de fianza.











