El oscuro trasfondo del negocio del porno en Argentina
El fenómeno del porno monetizado por internet en Argentina, predominantemente juvenil, se presenta como un relato de éxito; sin embargo, bajo esta fachada de apariencia favorable existe una realidad sombría. Las estrellas del porno a menudo comparten sus experiencias de cómo han cambiado sus vidas gracias a la venta de contenido erótico en plataformas digitales, disfrutando de ingresos que parecen un sueño. Sin embargo, la historia de D. revela el lado más oscuro de esta industria.
El encuentro con un actor reconocido
D. tenía apenas 17 años cuando conoció a Lucas Nahuel Jerez, su pareja, que en ese entonces contaba con 29 años. Su primer encuentro ocurrió en abril de 2023, en una fiesta en la casa de Jerez en Ingeniero Budge, a la que D. asistió por una amiga. Lucas, apodado «Focu69» en el mundo del cine para adultos, era conocido en la escena del entretenimiento para adultos en Argentina, especialmente por su colaboración con Barbie Rivas.
En una primera conversación, Jerez inquirió si D. conocía a Rivas, a lo que ella respondió negativamente. Posteriormente, se volvieron a encontrar y Jerez, deseando impresionar a la joven vegetariana, le preparó una cena acorde a su dieta, dibujando incluso una sonrisa en la salsa. Sin embargo, la relación pronto tomó un giro inquietante.
Una relación destructiva
Después de una semana de noviazgo, D. empezaba a darse cuenta de la complejidad de su relación. Jerez le confesó que había sido echado de su hogar, y la llevó a residir a la casa de una tía en Villa Madero, donde pronto comenzó a escasear el dinero. Según el testimonio de D., Lucas le propuso entrar en el mundo de la prostitución, sugiriendo publicar anuncios en el portal de escorts Skokka y filmar videos para generar ingresos en plataformas digitales; él se quedaría con un 10 al 15% de las ganancias.
La situación se complicó aún más cuando Jerez fue arrestado y已经 enfrenta un juicio debido a las acusaciones de producción de material sexual infantil y explotación de la prostitución, con D. como una de las tres víctimas. La joven denunció a Jerez en la Oficina de Violencia Doméstica, detallando que su relación con el actor había consistido, entre otras cosas, en la elaboración y distribución de contenido sexual cuando ella era menor.
La investigación y el juicio
Finalmente, la fiscal Lorena Pecorelli ha solicitado la elevación del caso a juicio, basándose en las revelaciones de D. y la evidencia recopilada durante la investigación liderada por Daniela Sánchez. A pesar de las dificultades legales y las contradicciones en los testimonios, el de D., quien compartió su experiencia en cámara Gesell, se ha convertido en fundamental. Aunque la fiscal no acusó inicialmente a Jerez de prostituirla, sí se le atribuyó la filmación y distribución de videos en los que aparecía mientras era menor.
Las grabaciones fueron difundidas en plataformas como XVideos y Pornhub, y D. reveló detalles de los acuerdos que firmó, que fueron válidos a pesar de su edad. Ella recuerda cómo, tras ser bloqueada por Pornhub debido a su menor edad, Jerez intentó intimidarla a través de mensajes directos en redes, además de amenazarla con violencia mediante otros contactos.
El impacto del caso
La situación de D. no es aislada; hay indicios de que Jerez tenía un patrón de conducta similar con otras mujeres. Una tercera víctima, actualmente con 21 años, fue identificada y su madre presentó la denuncia que originó la acción judicial contra el productor. Justo antes de su arresto, Jerez había convocado a una reunión con esta chica para participar en otro video, evidenciando un claro intento de perpetuar su negocio basado en la explotación y abusos dentro del mundo del entretenimiento para adultos.











