Escena de pánico en La Matanza
Una familia en Rafael Castillo vivió un momento aterrador cuando dos vehículos, uno de ellos un Peugeot 308 robado y el patrullero de la policía que lo perseguía, colisionaron contra las paredes de su hogar. Este incidente se produjo a plena luz del día, cerca de las 16 horas, en el partido de La Matanza.
Los hechos se desataron cuando un grupo de delincuentes intentó asaltar a un policía de civil en la localidad de Isidro Casanova. Los asaltantes estaban a bordo de una camioneta EcoSport y un Volkswagen Bora. El oficial dio la voz de alto y se produjo un intercambio de disparos, en el que logró herir a uno de los delincuentes.
Desarrollo de la persecución
Tras el tiroteo, el policía contactó al 911 para solicitar apoyo en la persecución mientras los ladrones intentaban escapar. Con un patrullero siguiéndolos y un miembro de la banda herido, los ladrones decidieron cambiar de vehículo y asaltaron a la conductora de un Peugeot 308, exigiéndole que llevara al herido al hospital. Ante la negativa de la mujer, la robaron y se dirigieron al Hospital Balestrini.
- La persecución se extendió a lo largo de casi 4 kilómetros.
- Al llegar a la esquina de Lope de Vega y Voguel, el patrullero intentó detener el coche, impactando ambos vehículos en la vivienda de una esquina.
La escena del choque fue impactante, ya que los coches subieron a la vereda y terminaron contra la pared de la casa, con el patrullero incrustado debajo del 308 robado. Tras el choque, los delincuentes huyeron corriendo, y se escucharon más disparos, según relataron los vecinos. El oficial al volante resultó tendido en el suelo. Finalmente, las autoridades lograron detener a dos de los ladrones.
Impacto en la familia afectada
En el momento del incidente, Luciana y sus dos hijas se encontraban en su hogar, donde habían decidido volver justo antes del choque, lo que las salvó de un posible desastre. Luciana relató: «Estábamos tomando mate en el patio y escuchamos la frenada, el choque y cómo se incrusta. Vibró toda la casa. Al intentar salir, escuchamos los tiros».
La casa, ahora sin el portón, quedó vulnerable, y algunos vecinos se agruparon para hacer reparaciones temporales. La familia tuvo que acudir a la comisaría para declarar, donde les informaron que el caso sería gestionado por la fiscalía 3 de Laferrere.
Teresita, la propietaria de la vivienda, expresó su preocupación: «Estoy sin dormir cuidando la casa. El portón quedó hecho polvo». En una conversación, mencionó que no pudo descansar durante la noche y tuvo que cancelar compromisos por la situación de inseguridad. «La inseguridad es terrible. A toda hora ves pasar patrulleros y delincuentes», añadió. También mencionó que su nieta está asustada tras haber visto a uno de los ladrones tratando de escapar.










