Modelo de reinserción en Gualeguaychú
La reinserción social y laboral de las personas que se encuentran en prisión es frecuentemente señalado como un objetivo primordial del sistema penitenciario, aunque raramente se concreta en iniciativas visibles y sostenibles. En la Unidad Penal Nº 9 “Granja Penal El Potrero”, situada en Gualeguaychú, en la provincia de Entre Ríos, este concepto cobra vida a través de un modelo de trabajo productivo que integra capacitación, responsabilidad y un contacto directo con el entorno productivo local.
Detalles de la unidad penal
Este establecimiento, reconocido como el segundo centro penitenciario más antiguo del país, está ubicado en el kilómetro 26.5 de la ruta provincial 136. Actualmente, alberga a 569 internos, tanto hombres como mujeres, lo que lo posiciona como la segunda unidad con mayor población carcelaria en Entre Ríos. Para su operatividad, cuenta con un equipo de 238 agentes, que incluye personal de seguridad y administrativo, asegurando el funcionamiento de 10 pabellones masculinos y 1 femenino.
Un modelo que va más allá del encierro
La granja penal implementa un modelo de reinserción enfocado en la agricultura y en la formación profesional. «Los internos son asignados según acuerdos judiciales y la naturaleza de sus causas, y la unidad cuenta con pabellones tanto de máxima seguridad como modelos», señaló Rubén Ezequiel de los Santos, oficial subalcaide y jefe de Industria, responsable de los talleres productivos y laborterapia.
Entre las actividades realizadas se encuentran la cría de animales, la gestión de huertos y una variedad de talleres. La unidad presenta un inventario de productos que incluye bovinos, porcinos, ovinos, equinos y aves de corral. También dispone de un área dedicada a la apicultura y una panadería que no solo satisface las necesidades internas, sino que también suministra a la Policía, al Hospital y a varias escuelas de la ciudad. Los productos de la panadería están disponibles para la venta en un local ubicado en Gualeguaychú.
Capacitación y trabajo comunitario
Además, los internos tienen la oportunidad de formarse y trabajar en talleres de albañilería, herrería, carpintería, tapicería y costura, brindando servicios a la comunidad. «Todas las labores se ejecutan dentro del penal, con internos capacitados y profesores que imparten los talleres. Primero, los internos reciben formación y luego son integrados a las actividades productivas», destacó De los Santos.
Proyectos destacados
Uno de los avances más significativos de este proyecto es la sala de faena de ovinos, inaugurada oficialmente en julio de 2024, la única de su tipo en el sistema penitenciario provincial. Allí, un grupo selecto de internos lleva a cabo tareas de faena y desposte bajo estrictos controles sanitarios, contando con la supervisión de expertos.
La capacitación inicial fue proporcionada por Sergio Taffarel, un especialista reconocido en ovinos, quien enseñó a los internos sobre el manejo adecuado de los animales, uso de herramientas y técnicas de corte, complementado con el apoyo de la veterinaria Cecilia Lugaresi. La selección de los internos involucrados es rigurosa, considerando el manejo de herramientas cortantes y maquinaria específica, junto con permisos y seguimiento especializado.
Capacidades y expectativas futuras
La sala puede procesar hasta 30 animales diariamente, dependiendo del espacio disponible en las cámaras de frío, que tienen capacidad para alrededor de cien reses. Los productores traen sus animales y, en un plazo de 24 horas, los retiran ya procesados, con la documentación necesaria. Este servicio opera como sala de faena autorizada y no como un frigorífico.
Los internos encargados de estas tareas perciben un haber estímulo quincenal, el cual les permite afrontar gastos personales dentro de la unidad. Además, se colabora con el Juzgado para garantizar que las actividades productivas cumplan con horas laborales formales, reforzando así el enfoque laboral del programa.
A medida que avanza el proyecto, un número creciente de productores de la región y localidades como Concepción del Uruguay han comenzado a utilizar el servicio. El siguiente paso incluye la apertura de una carnicería de ovinos en Gualeguaychú, que ofrecerá cortes envasados al vacío, medias reses y corderos enteros. También se está considerando la expansión de la planta para incluir la faena de porcinos, con el respaldo de la Municipalidad y del gobierno provincial.











