Nuestra lucha histórica nos dio voz; el presente nos pone a prueba
En un tiempo no tan lejano, las demandas feministas se centraban en objetivos claros y concretos. No se trataba de un camino fácil —pues nunca lo ha sido—, pero lo que buscábamos era evidente: las mujeres deseábamos obtener el derecho al voto, acceso al trabajo, independencia económica y el reconocimiento en igualdad de condiciones que los hombres. A lo largo de las décadas, diversas generaciones de mujeres han impulsado esta lucha, enfrentando obstáculos y logrando alcanzar lo que antes se consideraba un simple sueño. Hemos transformado en derechos lo que se había visto como privilegios inalcanzables.
Cada época ha presentado desafíos únicos, con barreras que parecían imposibles de superar. No obstante, de forma persistente y decidida, las mujeres hemos encontrado el modo de avanzar, apoyadas en nuestra resiliencia, inteligencia y la fortaleza que puede confundirse con ingenuidad. El contexto actual no es diferente.
Un mundo desafiante y en constante cambio
Hoy vivimos en una sociedad que evoluciona a un ritmo vertiginoso, lo que desafía nuestras capacidades de adaptación. La presión de equilibrar múltiples responsabilidades afecta a todas las personas, sin distinción de género. Muchas veces nos vemos empujadas a participar activamente tanto en el ámbito laboral como en el personal y familiar. Sin embargo, el avance de la inteligencia artificial supera a nuestras normativas. La erosión de la privacidad se ha convertido en una preocupación cotidiana, y el individualismo se ha impuesto, amenazando nuestra empatía.
La lucha histórica del feminismo ha generado derechos con base en la razón y urgencia, pero la agenda actual nos invita a ir más allá: es hora de establecer condiciones reales que permitan disfrutar esos derechos plenamente, con calidad de vida y sin culpas constantes. Las mujeres siempre hemos tenido una visión más profunda sobre el costo humano de las decisiones, reconociendo el tejido invisible que sostiene nuestras comunidades. Nos negamos a avanzar dejando atrás lo realmente importante.
Compromiso continuo en el Mes Internacional de la Mujer
En este Mes Internacional de la Mujer, que tiene como objetivo visibilizar las problemáticas que enfrentamos, reiteramos nuestro compromiso por mejorar la calidad de vida de las personas, siguiendo los pasos de nuestras madres, abuelas y las generaciones que nos precedieron. Me llena de orgullo observar a nuestras colaboradoras, que son en su mayoría mujeres de entre 18 y 26 años, administrando más de la mitad de los restaurantes de nuestra empresa en 21 naciones de América Latina y el Caribe. Ellas lideran áreas clave en el ámbito corporativo, enfrentando decisiones complicadas y sosteniendo con su talento e ímpetu el ADN de nuestra marca, que crea experiencias memorables para las familias.
Constantemente, veo cómo estas mujeres llegan con energía y propósito, enfrentando con creatividad lo que a otros podría parecerles un obstáculo. Construyen equipos con empatía, dirigen con visión y hallan maneras de estar presentes en lo verdaderamente esencial. Todo esto es posible en Arcos Dorados, donde no hacemos distinción de género; de hecho, las mujeres constituyen una mayoría entre los cerca de 100,000 colaboradores. Cada una de ellas representa algo mucho más grande: la esencia de la mujer formada por la historia, los retos que la han moldeado y un siglo XXI que no la detendrá.
Esta perspectiva es más importante que nunca para el mundo en el que vivimos. Este mes no se celebra únicamente los logros, como si el trabajo estuviese completo; más bien, es un momento de reflexión sobre cuánto hemos avanzando, honrando a quienes nos precedieron y renovando el compromiso de seguir construyendo, juntas, un futuro más justo y humano.
Para cada mujer que enfrenta desafíos que parecen insuperables, les pido que se miren al espejo y reconozcan en su reflejo a quienes han vencido lo imposible antes. Continúen avanzando, porque cuando las mujeres progresamos, el mundo también aprende a hacerlo junto a nosotras.
Vicepresidenta de Arcos Dorados para América Latina y el Caribe











