La llegada de la reina Máxima a Bariloche
Este viernes, Máxima Zorreguieta aterrizó en Bariloche junto a su esposo, el rey Guillermo, y sus hijas, Catalina, Alexia y Ariane de Orange. La familia se alojará en la estancia familiar Pilpilcurá, un mismo destino que eligieron el año pasado tras su paso por El Calafate, donde celebraron la Nochebuena y la Navidad.
Detalles del viaje y la estadía
De acuerdo con la información proporcionada por la agencia NA, la reina de los Países Bajos compartirá la estancia con su madre, María del Carmen Cerruti Carricart, en el lugar administrado por su tía y madrina, Marta Marcela Cerruti Carricart. Ella ha estado al frente de la administración desde 2009, año en que Máxima adquirió el complejo turístico.
La familia real neerlandesa llegó en un vuelo privado al aeropuerto Teniente Luis Candelaria a las 14:00, proveniente de El Calafate, en un contexto de estricto operativo de seguridad, según indica El Cordillerano.
Recuerdos de la estadía anterior
En su visita anterior, la familia real optó por un perfil discreto durante su hospedaje en Villa La Angostura, donde disfrutaron de un restaurante perteneciente a un familiar. El público local los vio pasear, con Máxima acompañada por su madre y su mascota, mientras que sus hijas visitaron el establecimiento de su tío.
El Tinto Bistró, conocido en la zona y propiedad del hermano de la reina, fue donde las princesas se portaron de manera sencilla y reservada, llamando la atención de los presentes.
Características de la Estancia Pilpilcurá
La Estancia Pilpilcurá está situada a aproximadamente 75 kilómetros de Bariloche y ocupa un terreno de 3.000 hectáreas. Se caracteriza por combinar el estilo de residencias turísticas patagónicas con servicios de alta calidad. El complejo cuenta con solo cinco habitaciones boutique para garantizar la privacidad de sus huéspedes.
Ofrece diversas actividades, como pesca con mosca, cabalgatas, trekking y visitas a cuevas con pinturas rupestres, además de ser el hogar de ganado Hereford y una huerta propia.
En cuanto a la gastronomía, su restaurante destaca por ofrecer desayunos con repostería artesanal y almuerzos elaborados con ingredientes frescos y locales, fortaleciendo el vínculo con la cultura regional. Desde que Máxima adquirió la propiedad, en 2009, se ha llevado a cabo un proceso de renovación que incluyó mejoras acústicas en las suites para maximizar la privacidad de los visitantes.
Reconocimientos y preferencias personales
En 2016, la estancia fue visitada por el entonces presidente Mauricio Macri, en compañía de su esposa Juliana Awada y su hija menor Antonia. Antes de su llegada a Argentina este diciembre, Máxima sorprendió al realizar una visita a Amsterdam Baking Company, donde eligió los clásicos alfajores de maicena como su dulce favorito. La reina se presentó de forma informal en esta pastelería, basada en la tradición argentina, y conversó con las fundadoras sobre la producción artesanal.
Durante su recorrido, Máxima mostró un gran interés en la historia del local y la elaboración de los productos, manteniendo un perfil bajo y realizando varias preguntas sobre el proceso de producción. En un momento destacado, optó por los alfajores de maicena, comentando que su sabor le recuerda a la infancia y decidida a llevarse algunos a la residencia real.
El alfajor de maicena está compuesto por dos tapas suaves de maicena y harina, rellenas de dulce de leche y decoradas con coco rallado, siendo un dulce emblemático en su país natal.











