Conexión con la naturaleza y beneficios del trail running
Los aficionados al trail running no solo buscan la adrenalina de correr, sino que también disfrutan de la conexión con la naturaleza y de los impresionantes paisajes que ofrece la montaña. Esta actividad, además de ser un deleite visual, proporciona múltiples beneficios, que van desde la mejora de la motricidad hasta el bienestar mental, aliviando así niveles de estrés y ansiedad.
Ventajas en ascensos a cerros y montañas
Este tipo de entrenamiento también resulta ventajoso para quienes buscan realizar ascensos a montañas y cerros a través de actividades como el trekking y el senderismo, aunque las intensidades de estas experiencias pueden variar. La trail runner tucumana y guía de montaña María José Rodríguez, quien recientemente alcanzó la cumbre del cerro Aconcagua, afirmó: «Aunque no lo parezca, hacer cualquier tipo de deporte en montaña, incluyendo el salir a correr, te prepara de una forma diferente para realizar ascensos».
Preparación física y mental en el trail running
Rodríguez, quien ha corrido en distintos lugares del mundo, explicó que aquellos que participan en distancias largas en el trail tienen una forma de preparación distinta, con una tolerancia mayor para caminar durante horas, lo cual es esencial al realizar ascensos. «Correr en montaña mejora la cadencia en senderismo, brindando un paso más firme y una sensación de tener más aire», agregó la atleta.
Además, la atleta destacó la importancia del control de la ansiedad en la preparación mental. «Este aspecto es fundamental, ya que uno debe tener paciencia respecto a las condiciones climáticas y los momentos adecuados para ascender o esperar», dijo.
Una experiencia emocionante en el Aconcagua
María José Rodríguez se unió a la lista de argentinos que han llegado a la cumbre del “techo de América”, el Aconcagua, que se eleva a 6.962 metros sobre el nivel del mar. «El último día, caminamos más de 10 horas antes de alcanzar la cumbre. Al llegar, no pude evitar llorar. Nunca imaginé que lo lograría», confesó emocionada.
Respecto a la preparación previa al ascenso, Rodríguez destacó la necesidad de una aclimatación adecuada y de estar lista para la ventana climática que permita el ascenso. «Subí de manera gradual, y cuando llegó el momento, comencé a ascender con 20° bajo cero desde el campamento Berlín. Fue duro, pero definitivamente valió la pena». Actualmente, la corredora tucumana se desempeña como guía de montaña.











