Productores de yerba mate enfrentan una crisis profunda
A pesar del incremento constante en las ventas de yerba mate tanto a nivel nacional como internacional, los productores de la región están atravesando una crisis significativa. Se prevé que la cosecha de verano será una de las más bajas en años recientes. En la provincia de Misiones, específicamente en la zona de San Pedro, se ha comenzado a observar la circulación de camiones con hoja verde, mientras que en otras áreas productoras la actividad de cosecha se encuentra prácticamente detenida.
Protestas y estrategia de no cosecha
Uno de los referentes de los yerbateros del centro de Misiones explicó: “Estamos caminando hacia una de las zafras más bajas de los últimos años. Solo cosecharán aquellos productores que deben cumplir con compromisos de pago.” Recientemente, tuvo lugar una reunión entre los líderes del sector, donde se decidió limitar la entrega de materia prima con la intención de reducir la oferta y, en consecuencia, intentar mejorar los precios. En este momento, los yerbateros reciben un promedio de 250 pesos por kilo de hoja verde procesada, cifra que dista mucho de los 423,99 pesos que establece el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) como costo de producción sin rentabilidad.
La táctica que están utilizando los yerbateros es similar a la que implementaron a finales del año pasado, cuando llevaron a cabo una paralización de cosechas en protesta por los precios del sector industrial. En esa ocasión, bloquearon las principales rutas impidiendo el transporte de hoja verde y, luego de varios meses de presión, lograron que algunos industriales pagaran 300 pesos por kilo, aunque pocos mantuvieron ese precio durante toda la zafra.
Impacto de la desregulación
La desregulación llevada a cabo por el Gobierno Nacional ha afectado severamente al sector, ya que se le han retirado funciones al INYM, entre ellas la capacidad de establecer precios mínimos para la hoja verde y la yerba canchada, lo que ha llevado a una caída drástica en su valor y, sorprendentemente, no ha repercutido en los precios al consumidor.
Los yerbateros se encuentran atrapados en un oligopsonio, donde unos pocos industriales dominan el mercado, obligando a los productores a aceptar las condiciones impuestas. La yerba mate, una vez cosechada, requiere un proceso de industrialización en menos de 24 horas para evitar su degradación, lo que limita a los productores a la opción de no cosechar para no validar precios bajos.
Datos del mercado y tendencias
Mientras los productores intentan encontrar soluciones a la crisis actual, el sector industrial reporta un aumento significativo en las exportaciones y un crecimiento moderado en el mercado interno. El INYM publicó recientemente las estadísticas de octubre, que reflejan las dificultades de la cadena productiva. En lo que va del año, los secaderos han procesado 101.215.919 kilos menos que en 2024, lo que representa una disminución del 12,11 por ciento. Esto implica que han dejado de ingresar a la economía local más de 25 mil millones de pesos. Por otro lado, los trabajadores de cosecha manual han perdido más de 6 mil millones de pesos.
En contraste, los industriales muestran resultados positivos, despachando en octubre 21.955.628 kilos de yerba, alcanzando un total de 229.062.123 kilos en los primeros diez meses del año. El consumo interno ha incrementado un 6,09 por ciento en comparación con el año pasado. Además, las exportaciones alcanzaron los 48.625.293 kilos, marcando un aumento del 31,6 por ciento respecto a 2024, superando el récord previo del año pasado con 43,8 millones de kilos exportados.











