La irresistible pavlova de Doña Petrona
La pavlova es un postre que enamora a quienes lo prueban: su exterior crocante contrasta con el interior suave y aireado, y se adorna con una deliciosa nube de crema y frutas frescas. En Argentina, su fama se propagó gracias a Doña Petrona, quien la incorporó en sus clases de televisión y en sus libros, promoviendo este postre como una opción elegante y vistosa, pero sorprendentemente sencilla de preparar.
Aunque la receta resulta básica —a base de claras, azúcar y un toque de almidón—, alcanzar la textura ideal requiere dedicación y ciertos cuidados. Doña Petrona siempre enfatizaba la importancia de no apresurarse. La clave radica en un buen batido y un secado lento, dos pasos críticos que marcan la diferencia.
Ingredientes para la pavlova perfecta (4 porciones)
- 4 claras de huevo a temperatura ambiente
- 1 taza (200 g) de azúcar
- 1 cucharada de almidón de maíz
- 1 cucharadita de vinagre o jugo de limón
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Crema chantilly y frutas frescas al gusto (fresas, kiwi, duraznos, mango)
Instrucciones de preparación
Precalienta el horno a 120 °C y prepara una bandeja forrada con papel manteca. Dibuja un círculo de aproximadamente 20 cm como guía.
Bate las claras hasta que estén firmes. Amasa el azúcar lentamente, en forma de lluvia, mientras continúas batiendo, hasta conseguir un merengue brillante y bien firme. Incorpora delicadamente el almidón de maíz, el vinagre o jugo de limón y la vainilla, mezclando mediante movimientos envolventes.
Coloca el merengue sobre el círculo dibujado, dándole forma de nido, con los bordes ligeramente elevados.
Hornea durante 1 hora a 120 °C. Luego, apaga el horno y deja enfriar la pavlova dentro sin abrir la puerta, para evitar que se quiebre. Una vez fría, cúbrela con crema chantilly y decora con frutas frescas.
Consejos esenciales de Doña Petrona
- Las claras deben estar siempre a temperatura ambiente. Batir claras frías impide alcanzar el volumen óptimo.
- No apresures el proceso. La pavlova necesita secarse en vez de cocinarse a altas temperaturas. Un horno bajo y un enfriamiento lento son cruciales.
- No abras el horno antes de tiempo. Los cambios bruscos de temperatura pueden causar grietas o hundimientos en la pavlova.











